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Las cuentas del Estado

ERC amenaza con la enmienda a la totalidad a los Presupuestos ante la actitud del PSOE

Los avisos de Junqueras y Vilalta no han motivado reacción alguna en los socialistas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al presidente del la Generalitat, Pere Aragonès.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al presidente del la Generalitat, Pere Aragonès.

En la campaña de las generales de 2019, Gabriel Rufián acuñó una frase que se ha convertido ya en una especie de mantra en ERC. Diríase casi, que están a punto de traducirla al latín y ponerla en el frontispicio de la entrada de la sede de la calle de Calàbria. El jefe de filas de los republicanos en el Congreso, decía, a cuenta de la solución política al conflicto, que el PSOE "solo negocia si se le obliga". 

Viene todo esto a cuento porque las hojas del calendario van cayendo sin que los republicanos perciban un interés real de los socialistas por sentarse a negociar sobre trenes, la ley del audiovisual y otras cuestiones que Esquerra pretende que se enmarquen en un pacto presupuestario. Y cunde cierta impaciencia, sobre todo después de que el sábado 16 y el lunes 18, Oriol Junqueras y Marta Vilalta exigieron ya la apertura de las negociaciones y la reacción ha sido mínima.

Sánchez, concatenado

No es que los republicanos no lean los periódicos y no hayan visto la concatenación de acontecimientos que ha tenido Pedro Sánchez en las últimas semanas. A saber, un congreso del partido, que implica un cambio de dinámicas internas, justo cuando el PSOE tiene que sentarse a negociar. Un pacto de Estado, con foto con Pablo Casado incluida, con el PP para los órganos pendientes de renovación (CGPJ aparte) y un principio de motín dentro del Gobierno a cuenta de Unidas Podemos que ve con desagrado como la vicepresidenta Nadia Calviño trata de adentrarse en el espacio natural violeta liderando la derogación de la reforma laboral.

Pero, como diría Junqueras, seguro que todo es cierto a la vez, pero además, los republicanos, que presumen ya de conocerse al dedillo a sus adversarios, detectan cierta voluntad de dilatar los tiempos por parte del PSOE. Y dejar sin margen de maniobra a ERC para que acceda a la tramitación parlamentaria de las cuentas. 

Unas cuentas, dos elecciones

La maniobra les recuerda la negociación de los presupuestos del 2019 en la que Sánchez dejó, según su versión, a los republicanos en guarete, a la espera de que, simplemente por no favorecer las opciones de que la derecha retomara el poder, ERC apoyara sus cuentas. No fue así. Y a pesar de los sondeos demoscópicos favorables, a Sánchez le costó dos elecciones retomar el rumbo. De ahí el recordatorio de Junqueras: “Ya tumbamos unos presupuestos”.

El viernes finaliza, en el Congreso, el plazo de presentación de enmiendas a la totalidad a la ley de presupuestos. Que ERC, el en principio, socio principal de la coalición en la Moncloa registre una no es una quimera. “Es una de las opciones que tenemos encima de la mesa”, a falta de una semana “y no es en absoluto descartable”, señala una fuente del partido. Algo más comedida que otra que, sin ambages, y como forma de presión aboga por, “como mínimo, amenazar con presentarla” y ver la reacción. Quede claro que sería, en todo caso, una medida estética por cuanto, como ya ocurrió en la ley de la memoria histórica, no contaría con el apoyo preciso para seguir parlamentariamente adelante.

Muro de incomprensión

Todas las fuentes consultadas coinciden en que en ninguno de los asuntos que penden directamente de los Presupuestos ha habido avance alguno. Tampoco en lo que se refiere a la presencia del catalán en las plataformas televisivas, vía la ley del audiovisual. Los republicanos ven un muro de incomprensión en este asunto, aunque confían en poder sacar adelante algún tipo de cuota protectora para la lengua. En Madrid, cree ERC, no acaban de entender toda la importancia que los republicanos, y muy singularmente el ‘president’ Pere Aragonès, da a la cuestión. Sin ir más lejos, el pasado viernes, en su reunión con la presidenta balear, Francina Armengol.

Así mismo Esquerra advierte de que idea del voto cautivo, sin margen de maniobra, les desgasta frente a sus rivales y sin embargo socios de Junts que les acusan de entreguismo. 

¿Y la mesa de diálogo y negociación por el conflicto político? Se ha entrado ya en la fase discreta, como se anunció en su día. Ha habido movimientos y preparativos, pero las partes se guardan muy mucho de comunicar nada. Sobre todo los republicanos que han hecho de este foro el estandarte, y motivo de apoyo en el Congreso a Sánchez.

A la expectativa

Si realmente el ‘sí’ de ERC a los Presupuestos va a depender de que la mesa de diálogo avance de manera significativa, como dijo Esquerra, y eso tiene que suponer, como abundaron, que el Gobierno bosqueje una propuesta de resolución política, muchas cosas deberán pasar en las próximas semanas.

El tercer frente, tras el de los partidos y el de los gobiernos es el institucional, vía la comisión bilateral Estado-Generalitat. Los contactos son continuos y los equipos técnicos de los ministerios y las ‘conselleries’ está previsto que se vean en la última semana de este mes de octubre para allanar el camino a acuerdos.

A todo ello, cabe decir que la voluntad negociadora del partido que ostenta la presidencia de la Generalitat es total. Entre otros motivos, porque precisa que los nuevos Presupuestos, con mayores ingresos y partidas sean aprobados, para un mejor transcurrir de la legislatura catalana.

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