+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Mediterráneo:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

CONSECUENCIAS DEL 10-N

Volver a las urnas deja en el aire 3.000 millones

La inestabilidad y los comicios bloquean los fondos de financiación

 

PERE ROSTOLL
22/09/2019

El bloqueo político con la ineficacia de los grandes partidos que ha impedido formar un nuevo Gobierno en Madrid y la repetición de las elecciones generales dejará a la Comunitat Valenciana sin ingresos por un total de 3.502 millones. La crisis política pasará factura en fondos de financiación para el Consell, inversión del Estado e, incluso, en cantidades que afectan a las partidas sociales. Algunas de esas cuantías se podrán recuperar cuando se normalice todo ese panorama, pero otras ya no se podrán negociar este año y quedarán de nuevo en los cajones a la espera de pago.

Lo cierto es que, en estos momentos, los costes de toda esa inestabilidad se traducen en un impacto negativo para todos los ejecutivos autonómicos. Una situación que, en el caso de la Comunitat Valenciana, es todavía más grave al ser la más perjudicada, junto a Murcia, con la distribución del modelo de financiación, caducado desde el 2014 y sin fecha para su renovación.

La segunda vuelta de las generales ha provocado trabas legales para la llegada de fondos al Consell. Son unos mil millones entre los que aparecen 450 por liquidaciones de años anteriores que sí se podrán cobrar en octubre. Además, hay 280 que se remontan a la época de Cristóbal Montoro por la parte del IVA que está transferida a las comunidades y otros 237 de los que debía beneficiarse la Comunitat por la flexibilización de los objetivos de déficit. De esas tres partidas, solo la primera tiene fecha de ingreso.

Hay una cuarta prometida en su día desde Madrid que ya no se sabe ni siquiera cuándo llegará: la condonación de la deuda de la Marina de València por unos 370 millones. Por encima de todas, la falta de un nuevo sistema de financiación bloquea el ingreso anual de 1.325 millones presupuestados por la?Generalitat como exigencia de un trato justo.

La inestabilidad que hay en Madrid retrasa el envío de 50 millones para abordar los pagos correspondientes a la ley de dependencia. A eso se suman otros 340 millones presupuestados en las cuentas por la «deuda histórica» por los desplazados de sanidad.

Finalmente, están las inversiones que se perderán. Los presupuestos presentados por los socialistas en febrero, tumbados por el PP junto a Cs y los independentistas catalanes, recogían un incremento de la inversión de 450 millones para la Comunitat.