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Deportes

 

Alberto Moreno: «El Villarreal hizo que volviera a sentirme querido de verdad»

 

Alberto junto al escudo que defiende actualmente. - FERNANDO GIMENO

R. B.
14/10/2019

Los oscuros y grises días de Liverpool empezaron a hacérsele insoportables a Alberto Moreno en los dos últimos años, en los que este sevillano de pura cepa de 27 años perdió el favor de Klopp en los Reds. Tras varias decepciones y algunas lesiones, el lateral decidió este pasado verano dar un nuevo giro a su carrera tras cinco años en la Premier, de donde regresa a España con dos hijos, una buena dosis de experiencia y muchas ganas de devolverle al Villarreal la apuesta realizada para su repatriación. Alberto Moreno se abre en Mediterráneo para conocer un poco mejor al futbolista y a la persona.

De la pasión de Sevilla y Liverpool a Vila-real

Un buen día decide cambiar el derbi sevillano por el derbi de Liverpool. ¿Es de emociones fuertes?

—He tenido la suerte de estar en dos grandes equipos con una pasión en sus aficiones similar, aunque no sé si es porque soy sevillano el Sevilla-Betis me parece un poco más fuerte que el Liverpool-Everton. Eso sí, en Inglaterra hay más respeto. Un bético no puede ir cerca del Pizjuán cantando y con la camiseta de su equipo.

¿Le ha pasado alguna vez factura ser conocido por algún hincha acérrimo del rival?

—La verdad es que no. Quizás en Sevilla hay más guasa y en mis cinco años en Liverpool no he tenido experiencias molestas. Nunca he escuchado a nadie del Everton decirme nada malo, y si me lo han dicho no me he enterado por lo poco que controlaba el idioma (risas). Sí sabes que estás expuesto a que te paren, te pidan fotos... Pero eso para mí no es ninguna molestia, al contrario.

Comparado con Sevilla y Liverpool, Vila-real le parecerá un oasis de tranquilidad...

—Hombre, vengo de dos clubs que representan los extremos, que no paran de cantar en 90 minutos. Sí es cierto que aquí es diferente, pero también veo a una afición que anima. Las veces que he ido al campo del Villarreal nunca lo he visto vacío. En realidad siempre está bastante lleno.

La ‘morriña’ de un español en Inglaterra

¿Cómo va su adaptación a la vida en nuestra provincia?

—En Benicàssim estoy muy a gusto, tranquilo. Pero es que desde que llegué me he quedado gratamente sorprendido por todo, el lugar donde vivo, el club... También es cierto es que vengo de Liverpool, de estar todo el día lloviendo, la comida, los horarios... Había días que acababa de almorzar y la gente ya llegaba a sus casas para cenar. Me fui a todo lo opuesto. Ahora vuelvo a disfrutar de la buena comida, el buen clima, el idioma, tener a la familia cerca... Todo es diferente.

¿Todo eso influye en el rendimiento de un deportista?

—Un futbolista lo nota, sobre todo después de cinco años en Liverpool, más que por mí, por mi familia. Mis hijos allí no tenían vida fuera de la guardería y la casa. Aquí pueden hacer de todo, parque, playa... nada que ver.

Ya no hablemos del idioma...

—Es clave, para la vida cotidiana y para jugar a fútbol. Había veces que salía a un partido sin saber qué es lo que tenía que hacer. Ahora me defiendo, aunque sí es cierto que el inglés de Liverpool es muy complicado. Me hubiera gustado regresar a España con algo más de nivel.

¿Se le ha hecho corta su etapa en el fútbol inglés?

—Para lo mal, entre comillas, que lo pasé allí, sí se me ha pasado muy rápido, sobre todo desde que nacieron mis dos hijos. Tengo una niña de tres años y un niño que va a hacer dos y te enfocas tanto en ellos que no te miras a ti y los tres últimos años pasaron rapidísimo.

La intensa relación de

amor-odio con Klopp

Esos tres últimos años han estado plagados de decepciones. Pasó de ser un fijo a apenas contar.

—Después de la final de la Europa League (2016) tuve un año casi en blanco. Al siguiente pensaba en salir. Klopp me dijo que si me llegaba algo muy bueno y él no me necesitaba hablaríamos, pero al final me convenció para quedarme. Y llegó la primera jornada y empecé a jugar, Premier, Champions... siempre titular. Incluso me llamó Lopetegui para la selección después de tres años sin ir. Pero me lesioné en diciembre y cuando me recuperé ya no volví a jugar. Klopp ya no me dio opotunidades. Es un entrenador muy bueno, pero decide ir hacia adelante con sus 13 ó 14 jugadores y con eso funciona. Y bien.

Hablando de Klopp, ¿es tan simpático y extrovertido como se refleja por la televisión?

—Es más serio de lo que aparenta. Es gracioso por momentos, pero a la hora de trabajar es cañero. Me gusta su estilo. Desde que llegó a Liverpool, final de Europa League, de FA Cup, de Champions y, este año, campeones.

¿Muy diferente de Calleja?

—También me gusta mi actual entrenador. Me gusta su propuesta, que quiera que su equipo lleve la iniciativa, que sea protagonista. Demuestra gran personalidad.

La oportuna entrada en escena del Villarreal

Ha citado antes sus finales con el Liverpool y en algunas ha estado relacionado el Sevilla de una u otra forma. Este año el título de Champions coincidió con la muerte de un amigo, Reyes, y en la de Europa League tuvo a su equipo de rival. ¿Cómo afronta esa situación un sevillista?

—No sé qué pasa, pero en todos los partidos ante el Sevilla siempre me ha pasado algo, malas experiencias. Está esa final, pero en un partido de Champions en el Pizjuán íbamos 0-3, hice un penalti y nos empataron. No he tenido suerte contra ellos y espero que este año sea diferente.

Sevilla y Villarreal casi siempre han peleado en los últimos años por los mismos objetivos en Liga.

—Sí. Son caminos bastante parejos. El Villarreal siempre me ha llamado la atención, desde jovencito. Así que cuando salió la opción se me iluminaron los ojos.

¿Cuándo supo del interés?

—Aunque sabía desde muchos meses atrás que iba a salir del Liverpool todo se coció en verano. Es más, a principios de año estaba algo preocupado porque no llegaba nada. Llamaba a mi padre, papá, que aquí no llama nadie; que me veo jugando en el equipo del barrio. A partir de marzo ya empezaron a salir candidatos.

¿Y qué le convenció para decantarse por el Villarreal?

—La fuerza por hacerse con mis servicios. Les dije todo lo que quería y ellos se esforzaron al máximo para llegar a esos números. Volví a sentirme querido de verdad, no como otros clubs que llegaban, preguntaban y desaparecían. El Villarreal vino y lo hizo directo. Y aquí estoy.

Un buen trampolín para volver a destacar. Dígaselo a Cazorla o a Albiol, de regreso a la Roja.

—Sinceramente, volver a la selección sería increíble, pero lo primero que quiero es asentarme en el puesto, empezar a jugar y empezar a darle cosas a este club, lo que todavía no he podido hacer por problemas físicos.

Cerca de regresar tras una inoportuna lesión

Ahí está lo peor de su nueva etapa. Solo le hemos podido ver en los 90 minutos ante el Levante.

—Sí, el estreno. Lástima esa segunda parte tan rara, pero me encontré súper después de tanto tiempo sin competir, con confianza... Eso fue un viernes. Llega el lunes y en la primera jugada del entrenamiento me lesiono.

¿Cómo se encuentra y cómo ve las opciones de regresar después del actual parón de la Liga?

—Mi idea es volver para el partido ante el Espanyol, pero es cierto que sigo teniendo unas pequeñas molestias que el doctor me ha dicho que se irán poco a poco. Hay que esperar pero hay ganas; no sabes cuántas.

¿Cuál es el peor momento para una lesión, principio, mitad o tramo final de una temporada?

—Las lesiones siempre vienen mal. Cuando estaba en la cantera del Sevilla y el entrenador no me convocaba, que era pocas veces, salía casi llorando. Mi padre me decía, Alberto, ¿hay algo peor que no ir convocado? Sí, estar lesionado. Una verdad como un camión.

Margen de mejora y objetivos del equipo

¿Cómo ha visto desde fuera el inicio de temporada?

—Con un pelín de suerte estaríamos ahora en zona Champions. Ves al equipo y estamos bien, pero hay unos minutos, que suelen ser al final de la primera parte o al final, que nos relajamos un pelín y nos desconcentramos. Como el día del Granada. Vas 4-2 a falta de 15 minutos y ahí hay que matar el partido. O el día del Levante, que era para acabar la primera parte con 0-3 ó 0-4.

¿Cómo se soluciona esto?

Al final, cuando eso te pasa una, dos o tres veces... piensas que hay que matar los partidos, perder tiempo cuando vas a sacar de banda, si uno se tiene que tirar al suelo que se tire... Suena feo, pero mira el Atlético. Hay que saber manejar los partidos. Después jugadores, calidad y experiencia tenemos con Iborra, Cazorla.. y arriba tenemos animales: Chukwueze, Toko, Gerard , Bacca, Ontiveros... gente muy buena.

¿Conocía a Chukwueze?

— Apareció el año pasado, le fiché para el Comunio y empezó a darme puntos y más puntos. A partir de ahí empecé a mirar mucho al Villarreal. Samu volaba, iba sobrado. Es muy bueno.

Por último, ¿se atreve con un objetivo para esta temporada?

—Al principio pensaba, mínimo UEFA. Ahora añado la Champions. Después pueden pasar muchas cosas, pero con lo que he visto de Liga creo que tenemos la opción de meternos ahí arriba.

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