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Reorganizar el modelo Villarreal

El club necesita una persona importante en la parcela deportiva que asuma enteramente la reponsabilidad, para bien o para mal

 

Reorganizar el modelo Villarreal -

JOSÉ LUIS LIZARRAGA
11/02/2019

Toda gran empresa, por grande y moderna que sea, necesita adaptarse al avance del tiempo y las circunstancias. Lo ha hecho Mercadona tanto con cuestiones tan dispares en la forma como la venta on line o situándose al nivel del comercio de barrio con algo tan simple como el cortado de jamón a mano. Igual que otros grandes monstruos como Zara, Porcelanosa y nuestro pujante sector cerámico. Quien no se renueva, se muere.

El modelo Villarreal ha sido, es y seguirá siendo objeto de debate y ejemplo para cientos de clubs en el mundo, que quieren emular la idea que comenzó hace ya 21 años un hombre emprendedor y visionario como Fernando Roig. El responsable de relaciones internacionales del Villarreal, Juan Antón, ha enseñado en algunos foros de prestigio las claves para que un club de una ciudad tan pequeña, encuadrado en una provincia como Castellón con apenas 600.000 habitantes, haya alcanzado cimas tan altas. El secreto es tan simple como complicado, porque no solo con inversión económica, aunque también es imprescindible, se alcanza el éxito.

El Villarreal posee hombres importantes en sus pilares principales. Un presidente que trabaja sin desmayo, además de haber arriesgado su patrimonio para hacer grande a un club desde 2ª A. Fernando Roig es la pieza clave, pero no la única, sobre la que ha crecido el proyecto.

ADN VILLARREAL

A su lado, trabajó codo a codo José Manuel Llaneza, quien forma parte del escudo y ADN del Villarreal. Hasta que decidió jubilarse y pasar a un segundo plano, porque el tiempo no pasa en balde, aunque continúa siendo, y espero que por muchos años, un hombre importante en el día a día. Pero ahora su trabajo se cierne más al ámbito representativo que a la toma de decisiones.

La gestión la asume, con seriedad en lo económico, Fernando Roig Negueroles. Inteligente y pasional por su club, pero muy poco amigo de las apariciones públicas. No es su función, pero el Villarreal necesita voces, porque la figura del presidente no debe quemarse para temas que no sean de gran calado. El consejero delegado es otro de los hombres clave, porque representa la propiedad y vive el fútbol y la entidad con intensidad. Pero el Villarreal necesita una voz.

La cuarta pata, y más desconocida, es Federico Alcácer. Maneja muy bien los hilos de todo lo que es la parcela no deportiva. Discreto, coherente y con gen Villarreal.

Y llegamos a la parcela deportiva, un área que hasta la fecha nunca ha tenido un rostro dominante. Funcionaba por una especie de consenso o toma de decisiones mancomunadas y dirigidas desde la cúpula. Pero en mi opinión, ya no puede continuar igual. Debe evolucionar porque los datos de las últimas temporadas lo dicen todo. El club ha vendido muy bien y había demostrado agilidad y acierto en las contrataciones, pero apila fracaso tras fracaso en los últimos años. Gran parte de sus apuestas son jugadores que están ahora cedidos en otros clubs o han salido por la puerta de atrás, como Layún. Desde Roger Martínez, pasando por Enes Ünal, Semedo, Nico Sansone, Roberto Soriano, Cristián Espinoza, N’Diayé… o la cesión de Cheryshev al Valencia. Y estoy a la espera del análisis del rendimento final de algunos jugadores que ahora están la actual plantilla. Además, se ofrece la impresión de no tener las ideas claras en el perfil que se necesita.

El club necesita una persona importante dentro de la parcela deportiva, que asuma enteramente la responsabilidad y a la que se le deje trabajar. La dirección deportiva debe incorporar a una figura de peso, llámase como se llame porque Pablo Ortells, un scouting muy válido se dedica más a la captación de promesas.

BUSCAR OTRO LLANEZA

Y luego el presidente deberá plantearse fortalecer su estructura directiva creando otro perfil como el de José Manuel Llaneza, que descargue la presión del día a día y que sepa mandar el mensaje claro que toca en cada momento. El resto, el club lo tiene todo, con una plantilla de trabajadores que viven su trabajo con intensidad.

Es una simple cuestión de reorganización, siguiendo el modelo de los grandes clubs, como a pesar de la actual situación deportiva continúa siendo el Villarreal CF.