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FÚTBOL - FINAL DE LA COPA DEL REY

El Valencia fulmina a un Barcelona en depresión y conquista la Copa (1-2)

La reacción del equipo azulgrana tras el descanso, golpeado con dos contraaques en la primera media hora, no evita el último disgusto y deja a los 'culés' sin doblete

 

Loa jugadores del Valencia CF celebran el título de Copa del Rey, trofeo en mano, tras ganar en la final al FC Barcelona. - AGENCIAS

JOAN DOMÈNECH / SEVILLA (ENVIADO ESPECIAL)
26/05/2019

Un Valencia completo y en progresión celebrando el Centenario ante un Barça disminuido por las ausencias, deprimido, y en busca del noveno doblete como mal menor a una temporada manchada de rojo en Liverpool. A veces se cumple la lógica en el Barça, salvo que un genio altere lo previsible. A punto estuvo de suceder otra vez.

No se dio porque el único ser capaz de alterar el orden natural de las cosas está triste. Por mucho que en la víspera dijera que no había que mezclar la Champions y la Copa. Él no se había superado el golpe, aunque conserva el orgullo. El líder había enfilado el camino de la melancolía y los demás, como siempre, como cada día, le siguieron, dóciles, obedientes, sin ver que era un cauce equivocado. Pero le vieron resistir y luchar y haciendo de tripas corazón, recuperaron en todos, cuando menos, el honor perdido en Liverpool.

Poste y gol

Messi tiró del carro, naturalmente, porque él nunca se esconde ni se parapeta en los demás. Si alguien hizo por evitar lo previsible fue él. Marcó el gol de la esperanza tras el segundo remate al poste, después de los dos goles del Valencia en el primer tiempo que acentuaron la depresión culé. Dos golpes durísimos en lo anímico, sobre todo, porque el dominio en el juego era avasallador. En el descanso, había una abismal 77%-23% de posesión, pero el marcador indicaba un 0-2.

Nunca hubo un compañero a la altura de Messi, ni figurada ni literalmente. Él debía armar la jugada y rematarla. Sin Suárez ni Dembélé, con Sergi Roberto y Coutinho, se sintió más abandonado que nunca hasta que en la segunda mitad, con el ataque desesperado, el área blanca se pobló con Vidal y Piqué.

Ganando sin merecerlo

Hasta entonces, los centrales del Valencia se sentían como en un amistoso de pretemporada ante un amateur, sin nada que hacer ni un rival al que marcar. Tuvieron tiempo hasta de crear los contragolpes que dinamitaron la final. Dos montaron los levantinos y dos goles encontraron, sin haber hecho nada ni merecerlo tampoco. Luego, cuando salió Vidal, revivieron la angustia de siempre con alguien molestando en el área.

Con el 4-4-2 de su manual jugó Marcelino, que logró su primera victoria ante el Barça en el 21º enfrentamiento ante el 4-3-3 que opuso Ernesto Valverde. La puesta en escena azulgrana no pudo ser mejor. Hasta el minuto diez no pudo el Valencia tener una posesión en el campo azulgrana, aunque podía haber marcado antes, en el cuatro, con un regalo de Lenglet a Rodrigo que Piqué le arrebató al delantero blanco sobre la línea, cuando ya había celebraba el tanto tras haber regateado a Cillessen.

Un Barça desnudo

Los contrataques del Valencia, escasísimos, pillaron siempre desnudo al Barça. Se quedaban demasiados hombres azulgranas por delante del balón, algo ya asumido, pero ninguno retrocedía a tiempo ni que fuera para hacer bulto. Solo Alba llegó a tiempo en el gol de Gameiro, pero el delantero francés le burló con calma. Instantes antes, en la preparación del 0-1, Gabriel había lanzado el pase al lugar donde debía estar Semedo. Rakitic y Arthur aún están volviendo.

Valverde alineó a los tres tocados, sabido que el último día de la temporada toca arriesgar y darlo todo. Semedo, Arthur y Coutinho recibieron el alta médica, anunció el Barça en un comunicado paripé a las 19.29 horas. Debían andar más o menos bien, y aunque solo estuvieran regular tampoco había mucho donde elegir. Estuvieron mal. De los suplentes solo Arturo Vidal puede considerarse una alternativa con cara y ojos. Malcom y Aleñá han desempeñado una función residual. Los tres estaban ya calentando en el primer tiempo. Los problemas de Marcelino eran todo lo contrario: su drama fue descartar a cualificados aspirantes a la titularidad.

Los dos duelos ligueros habían terminado en empate (1-1 y 2-2) y en ambos el Valencia se había adelantado, obligando al Barça a remar río arriba. Había fuerza en los brazos azulgranas pero, sobre todo, una fluida conexión en el equipo. Los tres goles habían sido de Messi, con lo que, en la final, la remontada solo sería posible con Messi. O Messi o nada. El astro no llegó a todo pero fue quien más se acercó a su nivel, aunque Vidal también cumplió el papel de agitador que las circunstancias demandaban.

LA FICHA TÉCNICA (Barcelona, 1 - Valencia, 2)

Barcelona: Cillessen (5); Semedo (5), Piqué (6), Lenglet (4), Alba (5); Rakitic (6), Busquets (5), Arthur (5); Sergi Roberto (4), Messi (7), Coutinho (4).

Técnico: Ernesto Valverde (5)

Cambios: Vidal (7) por Semedo (m. 45), Malcom (6) por Arthur (m. 46). Aleñá (s. c.) por Rakitic (m. 76).

Valencia: Jaume (6); Wass (6), Garay (7), Gabriel (6), Gayá (6); Soler (7), Parejo (8), Coquelin (5), Guedes (6); Rodrigo (7), Gameiro (6).

Técnico: Marcelino García Toral (6).

Cambios: Kondogbia (5) por Parejo (m. 65); Piccini (5) por Gameiro (m. 72); Diakhabi (s. c) por Rodrigo (m. 88).

Goles:

0-1 (m. 21), Gameiro controla un centro de Gayá, dribla a Alba y ajusta el balón a la izquierda de Cillessen.

0-2 (m. 32) Rodrigo cabecea solo un centro de Soler.

1-2 (m. 72) Messi aprovecha un rechace del poste tras un cabezazo de Lenglet.

Árbitro: Undiano Malenco (4), navarro.

Tarjetas: Gayá (m. 53), Busquets (m. 60), Kondogbia (m. 69), Vidal (m. 89).

Estadio: Benito VIllamarín.

Entrada: 53.698 espectadores.

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