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Los tres favoritos para suceder a Del Bosque

Caparrós es la opción que más se aleja del modelo actual mientras que Lopetegui y Jémez representan un estilo más continuista

 

Joaquín Caparrós, durante su etapa en el Levante - MIGUEL LORENZO

MARCOS LÓPEZ
28/06/2016

JOAQUÍN CAPARRÓS


Un técnico claramente alejado del modelo actual


No hay día en que su nombre no haya aparecido vinculado a la selección. Y no es de ahora. Es un viejo candidato al puesto más deseado por cualquier entrenador, al margen, claro de Madrid, Barça o Atlético, los tres grandes clubs de la Liga. Caparrós encarna el modelo más alejado de la idea que ha defendido España desde que Luis pilotó la revolución. A los equipos de Caparrós, que no entrena desde enero del 2015, se les reconoce siempre por un toque febril, veloz, apasionadamente belicoso, convirtiendo cada pelota en una cuestión de vida o muerte. Como él mismo recalca en su web oficial, «detrás de cada punto, victoria o logro está la entrega, el análisis, el talento y una fuerte mentalidad colectiva».

Con 60 años, la historia de Caparrós arranca en el Recreativo de Huelva, pasa por el Villarreal y se hace trascendente durante cinco años en el Sevilla. Deportivo, Athletic de Bilbao, Neuchatel Xamax (Suiza), Mallorca y Granada reflejan el tono aventurero que ha tenido el técnico de Utrera, capaz de fusionar diferentes culturas. Siempre bajo algo innegociable: sudor y entrega. Así son los equipos de Caparrós, entregado, como él mismo explica, a «la ética del trabajo, el téson, la constancia y la transparencia».

JULEN LOPETEGUI

La vía más continuista llegaría desde abajo


El extécnico del Oporto, ese fue su último trabajo antes de ser despedido, conoce la ciudad deportiva de Las Rozas, donde trabaja la selección, como si fuera su casa. Le avala su trabajo en las categorías inferiores, lo que le permitió tender puentes de diálogo con Del Bosque, por lo que es uno de los favoritos de Villar. Dirigió dos categorías inferiores de la selección, la sub-19 en la 2010-12 y después asumió el mando de la sub 20 y también de la sub-21 tras los Juegos Olímpicos de Londres (2012-2014) antes de irse a Portugal. Lopetegi, exportero del Barça, entre otros clubs, representa, por lo tanto, la vía más continuista. No únicamente porque conoce los futbolistas que tuvo cuando eran jóvenes sino porque su manera de interpretar el fútbol está mucho más cercana a Del Bosque y Luis que otros candidatos.

A sus 49 años, y tras ser destituido del Oporto el pasado mes de enero, Lopetegi siente que ha hecho el camino adecuado para sentarse a dirigir la selección absoluta. Debutó en el Rayo (2003-04), dirigió después al Castilla (08-09) antes de iniciar su formación en las categorías inferiores de la selección, coincidiendo, precisamente, con la llegada de Del Bosque a la absoluta. No hay quizá mejor aval que el de Vicente.

PACO JÉMEZ


El romántico para defender con vehemencia el estilo


Su Rayo era una obra de autor. Admirada por la escasez de recursos que no impedía, sin embargo, disfrutar de un fútbol atractivo y cautivador. El Rayo, un equipo de barrio, desprendía un aroma de club grande, con una identidad definidad y, sobre todo, un juego valiente y osado. A veces, rozaba en la temeridad. Pero eso no desanimaba a Paco Jémez, rudo central en su época de jugador, convertido ahora en técnico romántico, que premia el mimo a la pelota, por encima de cualquier otra consideración táctica. Pero su aventura en Vallecas terminó de mala manera con el Rayo en Segunda División y él, tras manejar varias ofertas, inicia un nuevo proyecto en Granada.

A sus 46 años, y con los recursos económicos que nunca tuvo en el Rayo, Jémez está sentando las bases de su nueva aventura granadina. Pero si le llama la selección es capaz de dejarlo todo, autorizado como está por una cláusula de escape que se dejó en el contrato que acaba de firmar con el club andaluz. Quizá sea Jémez uno de los preferidos de la afición española, encandilada con su propuesta romántica de jugar a fútbol. Tampoco puede descartarse la opción de Michel, el exjugador del Madrid, convencido él de que puede impulsar a España.