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pacto en washington

El Congreso de EEUU reabre el Gobierno tras tres días de cierre

Un acuerdo permite prorrogar hasta el 8 de febrero la financiación

 

RICARDO MIR DE FRANCIA
23/01/2018

El cierre del Gobierno federal de EEUU es ya historia. El Senado aprobó ayer una ley para extender la financiación del sector público hasta el 8 de febrero, lo que permitirá a las instituciones recuperar la normalidad tras tres días de cierre parcial por falta de fondos y se esperaba que en breve lo hiciera la Cámara de Representantes. La minoría demócrata en el Senado contribuyó a desbloquear la situación al aceptar un acuerdo de mínimos a cambio de un compromiso republicano para abordar legislativamente el futuro de los dreamers en las próximas semanas. La resolución servirá para que cientos de miles de empleados públicos puedan reincorporarse a sus puestos de trabajo, ya sin la ansiedad de no saber cuándo cobrarán o cuántos días tendrán que quedarse en casa debido a la incapacidad de sus políticos para gobernar.

El acuerdo da oxígeno al presidente Donald Trump, que celebró su primer aniversario en el poder con un humillante cierre parcial del Gobierno, un contratiempo al que, no obstante, también hicieron frente varios de sus predecesores. «Se acaba la obstrucción demócrata», escribió Trump en las redes sociales tras aprobarse la resolución en el Senado con 81 votos a favor y 18 en contra.

En el Capitolio, todo eran rostros de satisfacción. Ambos partidos se jugaban mucho. En noviembre hay elecciones legislativas y ni republicanos ni demócratas parecían tenerlas todas consigo respecto al coste político de una medida tan drástica como un cierre del Gobierno, que afecta a cientos de miles de empleados públicos.

Al final, los dos cedieron en sus pretensiones. La ley aprobada no incluye ni fondos para construir el muro de México, como quería la Casa Blanca, ni una fórmula para proteger de la deportación a los 800.000 inmigrantes indocumentados que llegaron a EEUU siendo unos niños, los llamados dreamers, exigida por los demócratas. Estos últimos tuvieron que conformarse con la promesa de que su suerte se debatirá en las próximas semanas, y si no hay acuerdo antes del 8 de febrero, la mayoría republicana aceptará una votación al respecto en las cámaras.