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DISCURSO A LA NACIÓN

Putin propone cambios en la Constitución de cara a su sucesión

El líder del Kremlin plantea reforzar el papel del primer ministro y endurecer las condiciones para ser elegido jefe del Estado. De su discurso anual a la nación, se deduce que el líder del Kremlin mantendrá la confrontación con EEUU y la UE

 

El presidente ruso, Vladímir Putin, este miércoles durante su discurso. - ALESANDER ZEMLIANICHENKO (AP)

MARC MARGINEDAS
15/01/2020

Cambio de tercio respecto al tono exhibido en los dos últimos ejercicios, donde las amenazas a Occidente y la presentación de nuevos armamentos fueron los protagonistas del evento. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha pronunciado este miércoles su discurso anual a la nación, en el que se ha centrado en las cuestiones internas pero sobre todo ha anunciado una relevante batería de propuestas para modificar la Constitución con la vista puesta, con toda seguridad, en su sucesión, y que deberán ser sometidas a referéndum una vez aprobadas por el Parlamento. Horas después del discurso, el Gobierno encabezado por Dmitri Medvédev ha dimitido en bloque. Medvédev asumió la jefatura del Gobierno en mayo del 2018.

Dos enmiendas destacan de entre todas las ideas formuladas por el presidente ruso. En primer lugar, promueve devolver la potestad al Parlamento para que elija al primer ministro, algo que estaba en vigencia durante los tiempos del presidente Borís Yeltsin y que le acarreó entonces numerosos enfrentamientos con el legislativo. En la actualidad no existe semejante problema ya que el Parlamento está copado por fuerzas oficialistas o de la oposición sistémica que no cuestionan las lineas maestras de las decisiones presidenciales.Viceministros y ministros también deberán recibir el plácet parlamentario.

"Ello incrementaría el papel y el significado del Parlamento...de los partidos parlamentarios, y de la independencia y responsabilidad del primer ministro", ha valorado Putin durante su intervención.

En segundo lugar, el mandatario plantea endurecer las condiciones que debe reunir cualquier aspirante a la jefatura del Estado, en particular incrementar de 10 a 25 años el periodo de residencia en Rusia, además de exigírseles que no posean ninguna otra nacionalidad o permiso de residencia en el extranjero.

CAMBIOS DE CALADA

Los cambios son de calado y muchos observadores consideran que están relacionados con su sucesión, habida cuenta de que la actual Carta Magna, tal y como está redactada, no permitiría a Putin presentarse a la reelección en el 2024. Una de las opciones que se baraja para que mantenga su influencia en los asuntos del Estado es que se convierta de nuevo en primer ministro, algo que ya hizo entre los años 2008 y 2012, después de acumular dos mandatos seguidos. En aquellos años, nadie ponía en duda que el poder había basculado del Kremlin, sede de la presidencia, a la Casa Blanca, donde tiene su oficina el primer ministro. De materializarse la enmienda, la figura del jefe del Gobierno saldría reforzada constitucionalmente y encajaría como anillo al dedo en las aspiraciones que muchos atribuyen al actual presidente de mantener intacto su peso político.

La ampliación de los años obligatorios de residencia en Rusia dificultaría a carismáticos líderes en el exilio con ideas liberales, como el magnate Mijaíl Jodorkovski, residente en Londres, competir por la presidencia del país. Según ha valorado en twitter Dmitri Trenin, director del Centro Carneguie en Moscú y cercano al Kremlin, Putin, "en su discurso anual al Parlamento, comienza a reposicionar (reducir) los poderes presidenciales para poner fin a su presidencia en el 2024".

El líder del Kremlin ha recordado de pasada los diferendos que le enfrentan a la UE y a EEUU, aunque en esta ocasión ha evitado hacer énfasis en ellos. Se ha limitado a recordar que su país posee "armas de las que carecen otros estados" para defenderse y ha insistido en que su país debe seguir siendo soberano, lo que en lenguaje corriente significa un espaldarazo a la actual política exterior, dando a entender que se mantendrá la actual confrontación con Occidente. En este sentido, el líder del Kremlin cree que ha llegado el momento de incluir en la Constitución rusa "cambios que garanticen su preeminencia" frente a los tratados internacionales.

Precisamente, dentro del ámbito de las relaciones internacionales, uno de los temas que más inquietan en el Kremlin en la actualidad son los movimientos que atribuyen a la URSS una responsabilidad equiparable a la de la Alemania nazi, en el inicio de la segunda guerra mundial, en particular tras la aprobación de una resolución en este sentido por el Parlamento Europeo que considera a ambos regímenes como "totalitarios". El mandatario ha anunciado la creación de un centro para preservar la memoria del papel jugado por la Unión Soviética en la contienda.