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Sucesos

 

sentencia por el brutal mordisco en el marco de una pelea en prisión

Condenado por arrancar parte de un dedo a otro preso en Castelló

Los internos se retaron y quedaron para pegarse en la sala de televisión, que no tenía cámaras. La Audiencia le impone tres años tras decretar su búsqueda y captura para poder celebrar el juicio

 

Imagen de agentes de la Guardia Civil a la entrada de prisión. - MEDITERRÁNEO

NÚRIA B. BIGNÉ
15/02/2020

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Castellón ha impuesto a tres años de prisión a un recluso del Centro Penitenciario de Castelló I que arrancó a otro preso de un mordisco parte de un dedo. El reo, condenado por un delito de lesiones graves, deberá abonar por las heridas y las secuelas 6.830 euros a la víctima, quien también ha sido sentenciada a una multa por un delito leve de lesiones al devolverse. Por el contrario, el tribunal ha absuelto a otros dos internos respecto de los que la Fiscalía retiró la acusación tras el juicio oral.

La agresión se produjo sobre las 17.30 horas del día de Reyes del año 2017, cuando los dos internos, naturales de Sagunto, se citaron en la sala de la televisión del centro, dependencias en las que no hay cámaras de vigilancia.

SE HABÍAN RETADO / Tal y como hacen constar los magistrados en el documento judicial, ambos se habían retado previamente. Según relata la sentencia --difundida ayer por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat-- durante la pelea, el principal condenado, que tenía 31 años en el momento de los hechos, mordió el tercer dedo de la mano izquierda del otro preso y le amputó la uña, el pulpejo y, parcialmente, la falange. El herido, de 33, golpeó, a su vez, a su contrincante con las manos y le causó contusiones en la mandíbula izquierda y en el costado derecho.

Durante la vista, los internos no quisieron responder a las preguntas de las partes. La defensa del reo que mordió al otro aseguró que su cliente lo hizo en legítima defensa, ya que durante la pelea fue cogido del cuello, lo que hacía «peligrar» su vida.

El tribunal le ha impuesto tres años de prisión, pero dicha resolución no es firme y ahora se puede recurrir en apelación.

Hay que resaltar que el juicio, celebrado finalmente el pasado 13 de noviembre, debía haberse realizado el 1 de febrero del 2019, pero el condenado por el mordisco no se presentó a la vista, a pesar de que conocía, según relató entonces su letrado, que debía presentarse en el juzgado.

Ante estos hechos, los magistrados de la Sección Primera de la Audiencia Provincial dictaron una orden de busca y captura contra él para poder asegurar la celebración del juicio.