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Un castellonense en la élite mundial de la cata de vinos

El equipo español, liderado por Daniel Monsonís, logra el bronce en el Mundial de Cata a Ciegas

Daniel Monsonís, situado en el centro, durante la ceremonia de recogida del trofeo.

Daniel Monsonís, situado en el centro, durante la ceremonia de recogida del trofeo.

Daniel Monsonís coge una copa de vino, la remueve suavemente para que despliegue todos sus olores, se inclina sobre ella, inspira… y la magia sucede: es capaz de decir cuál es su variedad de uva, su añada, la denominación de origen e incluso el productor. Y sin ver la etiqueta, claro. Se trata de una habilidad cultivada a lo largo de los años, y que ha perfeccionado hasta tal punto que le ha situado entre la élite de los catadores. No en vano, ha capitaneado un equipo que ha quedado tercero en la novena edición del Mundial de Cata a Ciegas por Equipos, celebrado en Avignon (Francia) el pasado 2 de octubre.

Monsonís, que es de Burriana, regenta una distribuidora e importadora de vinos, Eclèctic Vins, pero la cata no fue una pasión para él hasta los 30 años. De hecho, trabajaba en la exportación de cítricos. “Pero empecé a probar botellas con mis amigos y me fui aficionando”, explica. Tanto se aficionó que al final cambió de profesión.

El proceso de aprendizaje incluyó constantes viajes a zonas productoras durante los últimos 15 años y quedadas para probar nuevos vinos “todas las semanas”. Ahora, a sus 47 años, es todo un experto, hasta el punto de que el equipo que ganó el campeonato nacional el pasado mes de septiembre en València acudiera a él para que fuera el entrenador en la cita francesa; es decir, el encargado de coordinar a los cuatro participantes, de su preparación, de dar indicaciones, etc.

El concurso

“Pudimos haber quedado segundos”, explica Monsonís. Curiosamente, fallaron con un vino español, “un garnacha de Campo de Borja que pensamos que podría ser del Priorat”. Antes habían hecho pleno con cinco de los 12 que probaron. Cada una de las catas tenía un tiempo límite de 10 minutos, “y sucede en muchas ocasiones que no hay acuerdo entre los cuatro”. Ahí es cuando entraba el burrianense, que ayudaba a alcanzar un quórum.

El equipo que representó a España, formado por valencianos y conocido como Terroir a Ciegas, logró 136 puntos, superando a Francia, una de las grandes favoritas; y solo por detrás de una de las selecciones con mejor palmarés, Bélgica, que sumó 154, y Hungría, que con 166 dio la campanada. En el evento participaron representantes de 27 países.

¿Y cuál es su opinión sobre los vinos de Castellón? “Creo que se ha apostado demasiado por uvas de fuera, como la chardonnay o el merlot. Sería más interesante buscar un carácter propio, algo que nos dé identidad. De todas formas, voy probando y creo que cada vez se va mejorando más”, explica. Se lamenta, asimismo, de la poca salida comercial que tienen fuera de las fronteras de la provincia. “Es muy difícil ir por ejemplo a un restaurante de Valencia y que tengan un vino de Castellón en carta”.

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