Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Joaquín Serrano

Punto de vista

Joaquín Serrano

Lenguaje inclusivo

El idioma español, con 600 millones de hablantes, se rige por la autoridad de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), que vela por su corrección y evolución. Su Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica, es una guía práctica para resolver dudas ortográficas, fonéticas, gramaticales o sobre el léxico. En él rechaza el lenguaje inclusivo, considera innecesaria la inclusión del doble género (todos, todas) de la x y la @ (todxs, tod@s) que además no se pueden pronunciar y del uso de la e (todes) que cree que es una locura morfológica. Aclara que «el género masculino, por ser el no marcado, puede abarcar el femenino», «el plural es masculino y alude a colectivos mixtos o en contextos genéricos e inespecíficos». Lo que ocurre en numerosas lenguas.

El problema es que se confunde la gramática con el machismo, el género y el sexo. En el mismo sentido se manifiesta por unanimidad sobre la petición del gobierno español sobre la modificación de la Constitución, dice que emplea un castellano correcto en términos normativos que usa con interpretación inclusiva los pronombres y los indefinidos en masculino plural, lo que se ajusta plenamente a la estructura gramatical del español. Llega la ministra de igualdad, Irene Montero, que con su grandísima preparación (?) y sus más de 500 millones (tirados) le enmienda la plana a la RAE. Esta incompetente, cuyo mérito es ser la pareja de, trata de introducir con ello una ideología comunista, totalitaria y genocida. Se ha creado un debate artificial en torno al lenguaje por política, capricho o ignorancia.

*Notario y doctor en Derecho

Compartir el artículo

stats