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El Periódico Mediterráneo

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Francisco Cabañero Catalán

El Circo del Sol

Cuando se realice la obra habrán ganado los vecinos y vecinas del grupo San Agustín y San Marcos

La pasada semana nos despertábamos con una noticia que parece ser buena para el grupo San Agustín y San Marcos: «Castelló adjudica la licitación de las obras del colector del barranco del Sol tras 40 años de reivindicaciones vecinales». Bueno, en realidad no son 40 años, son algunos más.

Pasaban los años, pasaban los gobiernos, y los vecinos del grupo San Agustín y San Marcos y del grupo Roser seguían padeciendo la problemática. Un problema de la ciudad de Castelló de la Plana, porque el problema es de toda la ciudad y no solo del barrio como así siempre lo hemos hecho saber. San Agustín-San Marcos y Roser somos dos barrios hermanados. Hermanados y con mucho en común. Vecinos de ambos barrios han formado parejas. Mismos problemas, el más importante de ellos, el Barranco del Sol. Ambos hemos realizado actividades en común como la Carrera Popular San Agustín y San Marcos–Roser. Carrera que en sus 12 ediciones ha dado a conocer más el problema ya que parte del recorrido era por el cauce del barranco y los corredores, venidos de toda la provincia, lo veían.

Sé que mucha gente me llamaba y me llama «cansino». Sí, cansino por pedir una obra necesaria para el barrio, y por defender que los vecinos no tengan que achicar agua de sus casas cada vez que llueve y por pedir la mejora de la calidad de vida de ellos, equiparándola a cualquier ciudadano de la ciudad. Han sido varias décadas de reivindicaciones, años de pasarlo realmente mal, de sentirnos ciudadanos ya no de segunda, sino de cuarta categoría. Recuerdo personalmente no poder asistir al colegio San Agustín los días que llovía y que el barranco del Sol bajaba con una gran cantidad de agua o con suerte que algún padre pudiera pasarte con una furgoneta a la otra parte del cauce que es donde está el colegio.

Hemos vistos imágenes y vídeos de todo: pescando peces, bajando con kayak... Más que de barranco del Sol, podemos hablar estos años del Circo del Sol, porque lamentablemente, hasta que la obra no esté realizada, es un auténtico circo. Que si esto es competencia de la Confederación Hidrográfica del Júcar, que si esta es una obra que la tiene que afrontar el Ayuntamiento, que si la tiene que afrontar Conselleria...

Reivindicación que pasa de generación en generación

Las reivindicaciones del problema han ido pasando de padres a hijos, de generaciones en generaciones. Muchos de ellos hoy en día ya no están, pero su legado queda y ellos han hecho de impulso y apoyo para los que hemos continuado adelante con la lucha y reclamando lo justo para el barrio, y el día que la obra esté terminada ellos habrán puesto su granito de arena.

Cada vez que lo hemos reivindicado lo hemos comentado: «No hay que politizar el problema. Es un problema de ciudad y no solo de San Agustín y San Marcos».

Cuando se realice la obra, esperemos que sea inminente, no habrán ganado la batalla los rojos, ni los azules, ni los verdes, ni los naranjas, ni los morados... Habrán ganado los vecinos y las vecinas del grupo San Agustín y San Marcos, y por extensión, los vecinos de la ciudad de Castelló de la Plana.

Pero no hay que bajar la guardia, porque cada 4 años, el problema sale a flote, más o menos como ahora, esperando que ahora sea la definitiva. Como saben el próximo año 2023 es año electoral, año donde se celebrarán las elecciones municipales y autonómicas. Deseamos que esto no sea una estrategia electoral porque los vecinos y las vecinas, tras más de 50 años de continuas mentiras, hasta que no veamos la obra terminada ya no nos fiamos de nadie, como así lo recordaban el pasado fin de semana varios vecinos mayores del barrio que han vivido muchas historias con ese barranco: «Hasta que no veamos con nuestros propios ojos la obra terminada, no nos lo podemos creer. Son tantas promesas», y así es.

Me hubiera gustado saber si de estar este problema en zonas céntricas, se hubiera tardado tantos años en solucionarlo, como ocurrió con los cerdos vietnamitas cuando llegaron al centro de la ciudad. Pero ahora mismo no estamos para detenernos en eso.

Opiniones ha habido para todos gustos. Y para gustos, colores. He visto en todos estos años opiniones como «la culpa es de los vecinos por construir las casas al lado de un barranco», o «la culpa es de un gobierno que ha estado 25 años y no han encauzado el barranco» o «en estos años no han sabido ver el problema»... Ahora mismo estamos para que los vecinos de San Agustín y San Marcos y de Roser no tengan que mirar más al cielo cada día deseando que no llueva grandes cantidades para no pasar miedo.

Los verdaderos problemas de la ciudadanía

Y, ¿ culpables ? Si los vecinos edificaron en su día es porque había alguien, gobiernos de la época, que lo permitieron. También pasaron muchos gobiernos en más de 50 años y ninguno ha dado una solución. Gobiernos de todos gustos y colores. Señores políticos, tened en cuenta que estos son realmente los verdaderos problemas que la ciudadanía quiere que se solucionen. Problemas reales y que no aparezcan en los sueños. Y como siempre he dicho, y seguiré diciendo hasta que esté terminada la obra: no se trata de buscar culpables, se trata de buscar soluciones.

Me decían el otro día: «Cuando realicen las obras de canalización del barranco del Sol y la remodelación de la avenida Castell Vell, ya no podrás pedir nada más», a lo que yo respondí: «Ójalá. Sería señal de que no hay nada que reivindicar, pero por desgracia, seguiremos solicitando lo justo para el barrio, aunque esto sería un gran paso».

Va por todos ustedes. Por los que estamos y por los que no están. Esperamos que pronto el Circo del Sol, baje el telón.

Presidente AAVV San Agustín y San Marcos

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