Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

José Luis López

LA CLAVE POLÍTICA

José Luis López

Justicia y memoria

Castelló va a recuperar el jardín del parque Ribalta que ocupa el monumento a los Caídos levantado por la dictadura franquista. En cumplimiento de las leyes en materia de memoria democrática, se va a proceder a retirar este vestigio del franquismo y a recrear lo que fue un importante espacio botánico. El Ayuntamiento va a recuperar el jardín basándose en el diseño de los planos de 1926.

La democracia, las sociedades avanzadas, precisan recuperar la memoria histórica para subsanar los errores de su pasado. Alemania es un país que ha realizado una de las mejores recuperaciones de su historia contemporánea, penalizando el nazismo y su simbología, además de restaurar la dignidad de las personas que fueron víctimas de la dictadura.

Nuestro país también ha ido progresando en la restauración de los valores democráticos y de la memoria de las víctimas del franquismo. Las cruces de los Caídos de Franco, monumentos excluyentes, se levantaron en numerosas ciudades y pueblos, usando elementos religiosos para ensalzar la cruzada y el mito de «los Caídos por Dios y por España», a imagen y semejanza de lo que hicieron otros fascistas como Hitler o Mussolini, que llenaron sus territorios de una simbología amenazante.

Europa ha sido un continente fuertemente castigado por el fascismo, por el nazismo, por el franquismo. Millones de personas han perdido la vida y, a día de hoy, sus familiares siguen sufriendo las secuelas de la violencia dictatorial, como es el caso de las miles de personas enterradas en fosas comunes o en las cunetas de nuestras carreteras en la Guerra Civil y en la posguerra. La democracia debe restaurar estas barbaries, porque, además, las personas precisan recuperar a sus familiares y honrar su memoria.

El proyecto de retirada de la cruz de los Caídos y del monumento del parque Ribalta ha seguido rigurosamente todo el procedimiento administrativo, derivado de las leyes de memoria democrática, una acción que se realiza con la absoluta normalidad que preside nuestra democracia. Esta semana ha arrancado el proyecto con el vallado, y ha llamado mucho la atención la presencia del PP, la derecha castellonense, que estuvo junto a la ultraderecha de Vox, solicitando que no sea retirada la cruz de los Caídos. Las leyes están para cumplirlas. La memoria histórica, también. Deberían tomar nota del posicionamiento de la derecha en otros municipios y en otros países europeos, que ha sido realmente responsable y coherente con la defensa de la democracia y la eliminación de toda la simbología fascista. Porque este tema forma parte de la normalidad democrática.

Recuperar un espacio singular

La retirada de este símbolo de la dictadura franquista va a propiciar que el magnífico parque Ribalta recupere un espacio singular, que completará su recorrido botánico y su diseño de los años veinte del pasado siglo. La cruz de los caídos de Ribalta será instalada donde ha decidido el Obispado de Segorbe-Castellón que solicitó su cesión.

Una sociedad democrática no puede convivir con la insumisión, confrontación y la intransigencia, con el rechazo a la restauración de la memoria colectiva. Quienes tenemos responsabilidades institucionales debemos velar por el cumplimiento de la legislación y, asimismo, por el derecho a la dignidad de la ciudadanía. Las leyes en materia de memoria democrática están siendo una normativa necesaria para restaurar la memoria de quienes lo perdieron todo.

Portavoz del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Castelló

Compartir el artículo

stats