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Basilio Trilles

BABOR Y ESTRIBOR

Basilio Trilles

La hiena sonríe

La hiena sonríe muy satisfecha mientras los cachorros avanzan victoriosos en el chalaneo con el Gobierno que preside Pedro Sánchez, el hombre que habría embelesado a Maquiavelo: «El fin justifica los medios». ¿Qué bien nacido habría llegado siquiera a sospechar que los herederos políticos de la banda criminal ETA tendrían el poder de decidir incluso la permanencia de la Guardia Civil de Tráfico en Navarra? Los mismos chivatos que servían a la mafia etarra, facilitando el tiro en la nuca, la bomba lapa, el goma dos, la extorsión y el secuestro, celebran ahora satisfechos una victoria simbólica aunque de gran calado para sus espúreos intereses, que son los de siempre. Satisfacción expresada en el tuit del diputado de EH Bildu, Oskar Matute, con el inaceptable regodeo de «circulen». Resultó claro el diputado de Unión del Pueblo Navarro, Carlos García Adanero, al calificar el acuerdo del Ejecutivo con el partido de Otegi: «Vergüenza e ignominia».

El sufrimiento

García Adanero recordó el sufrimiento de los guardias civiles y sus familias, víctimas de los sicarios de ETA. La desvergüenza del «circulen», vertida por Matute, tiene especial capacidad de zaherir a la Benemérita: el primer asesinado de la hez etarra fue un guardia civil de Tráfico, José Antonio Pardines, de 25 años. Desde entonces 206 agentes de la institución armada perdieron la vida en atentados de la hiena. En total 853 asesinados, 22 de ellos niños. Ahora el remedo de Batasuna influye en Moncloa.

La Constitución avala las competencias de las autonomías. Empero, resultan indecentes pactos como el de Navarra con EH Bildu, que nunca ha pedido perdón por las sangrientas tropelías del que fuere su brazo armado. La hiena sonríe. ¿Qué más podemos ver?

Periodista y escritor

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