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Caso Abierto - El Periódico Mediterráneo

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Fuerzas de seguridad

Tédax en la Región de Murcia: en vela ante el terrorismo

Ocho policías integran en la Región una unidad, creada en 1998, que trabaja para prevenir, se enfrenta a la amenaza yihadista y sabe que, en Internet, hay quien enseña a hacer bombas

Artefactos que ahora permanecen en las vitrinas de las dependencias policiales en Sangonera.

España se encuentra en riesgo alto según el nivel de alerta antiterrorista del país, que se estableció en 2015 en el 4 sobre 5, después de los atentados yihadistas de Francia, Túnez, Kuwait y Somalia. Y en 4 se mantiene tras el comienzo de la guerra de Putin contra Ucrania. De ahí que los especialistas de la Policía Nacional no puedan descansar, ya que «la amenaza es alta, aunque la incidencia es baja», afirma a este periódico el inspector José Ródenas, jefe de grupo de la especialidad Tédax de la Policía Nacional en la comunidad murciana.  

Se trata de una unidad que surgió allá por los 70, cuando ETA comenzó a matar (la banda cometió el primer asesinato en 1968) y que ahora, con la organización terrorista vasca disuelta, se centra en la amenaza que supone el yihadismo. En la Región, empieza en el 98. Sus siglas son las de Técnico Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos, aunque posteriormente, en 2004, se añadió a esta denominación NRBQ, porque también trabajan para neutralizar amenazas contra agentes nucleares, radiológicos, biológicos y químicos.

Tras la neutralización, desactivación e intervención de los artefactos explosivos no reglamentarios, se estudian los mismos, se hace un informe y pasan a ser objetos en absoluto peligrosos. De ahí que algunos forman parte de un improvisado ‘museo’ en las dependencias que la Policía Nacional tiene en Sangonera, en concreto en las destinadas a los Tédax. Ahí reciben a La Opinión el citado inspector Ródenas y el subinspector Javier Tortosa. Entre libros bomba de los que enviaba ETA ("estos los mandó en los años 89 y 90", detalla Ródenas, sosteniendo dos ejemplares), decenas de artefactos que descansan en una vitrina y el antiguo robot, ya ‘jubilado’, que antaño se empleaba para acercarse a los lugares sin poner en riesgo a un humano. 

Afortunadamente, los Tédax en la Región de Murcia no tienen mucho trabajo de calle, sino que se dedican más a la prevención y la coordinación con organismos internacionales. A comienzos del mes de abril, la sede de la Tesorería de la Seguridad Social en Murcia, ubicada en el Paseo de Alfonso X, fue desalojada debido a que se detectó un paquete sospechoso.

"Era un paquete que llegó equivocado, venía desde el extranjero y detectaron que había unas sustancias, cápsulas que podían contener líquido", rememora Ródenas. Al final, falsa alarma, puesto que "eran esencias de perfume". Nada peligroso.  

Ocho personas forman parte de los Tédax de la Policía en la Región. Trabajan durante las 24 horas y se les requiere, por ejemplo, cuando aparecen "municiones de la Guerra Civil, bengalas o pirotecnias». Esos artefactos, ya sin riesgo alguno, pasan luego a llenar las vitrinas de sus oficinas. Desactivan «una decena de artefactos al año" aproximadamente.

Se han visto en situaciones curiosas, como cuando tuvieron que movilizarse a Cartagena para "destruir una bomba de la guerra cantonal, que estaba en un museo, todavía cargada". "Tuvimos que destruirla en una cantera", indica Ródenas. Cabe recordar que el Cantón de Cartagena estuvo activo en 1873 y 1874.

Se hallan bombas en las casas y al aire libre, y es habitual que "después de la lluvia, aparezca alguna que estaba enterrada". Algunos, admite, "no sé cómo han llegado hasta ahí".

"Nuestro día a día es de paisano: pertenecemos a Información. Hasta llevamos la furgoneta sin rotular"

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En su día a día, de vez en cuando aún lidian con bromistas, se centran en la prevención (efectúan unas 400 actuaciones preventivas al año) y se dedican a «mantener el equipo para poder usarlo sin problema», a realizar prácticas y a trabajar con «un sistema para compartir información con unidades de otros países, mediante la Europol o con contactos con Sudamérica», detallan.

"Nuestro día a día es de paisano: pertenecemos a Información. Hasta llevamos la furgoneta sin rotular, para no llamar la atención", comentan los Tédax.

La estrella de su equipamiento es un robot que tiene varias cámaras, sensor de proximidad y sobre todo «mucha fuerza». Pesa más de 400 kilos y permanece en las instalaciones policiales, listo por si se necesita su intervención. Se maneja a distancia y su presencia evita que un agente de Policía tenga que exponerse ante algo susceptible de explotar. 

Sí se han enfrentado en tierras murcianas a bombas de verdad contemporáneas. El inspector rememora, en este sentido, que hace un lustro fue desarticulado "un grupo que operó en Molina de Segura e hizo ensayos con artefactos reales". Como reales eran también "los artefactos de pequeño tamaño que se tiraron en las vías", también hace cinco años, en el transcurso de las protestas para exigir el soterramiento.

Ródenas apunta que, con los avances tecnológicos, la Policía se encuentra con la realidad de que cualquier persona puede llegar a aprender a fabricar una bomba, dado que "viene en Internet cómo se hace". Y se saben todos los trucos: "Hacen un vídeo del vídeo, para que YouTube no lo detecte", revela el inspector. 

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