La Guardia Civil de Castellón ha interceptado a un hombre, de 23 años, mientras conducía a 183 kilómetros por hora en una vía limitada a una velocidad máxima de 80, la carretera CV-15 que une la Pobla Tornesa con Vilafranca.

Efectivos del Destacamento de Tráfico de Castellón y del Equipo de Atestados han decretado la investigación del varón por un delito contra la seguridad vial después de aplicar los márgenes de error y cerciorarse de que conducía un vehículo a motor con un exceso de velocidad superior al reglamentario.

La pena que afronta

La benemérita ha dado traslado de las diligencias al Juzgado de Guardia de Castellón, ya que el delito de exceso de velocidad conlleva una pena de prisión de tres a seis meses, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, según el Código Penal. En cualquier caso, precisan desde el instituto armado, se impondrá también la pena de privación del derecho a conducir vehículos y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.

La Guardia Civil recuerda la importancia del cumplimiento de las normas de tráfico, ya que comportamientos como este "ponen en peligro la vida e integridad física de los conductores y usuarios de las vías".