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El Periódico Mediterráneo

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El objetivo es que el concurso no quede desierto

Sanitat recalcula las obras del cuarto centro de salud de Vila-real para evitar que el concurso quede desierto

El consistorio teme que el millón presupuestado por la Generalitat para el ambulatorio no sea suficiente

El alcalde de Vila-Real, José Benlloch, durante la primera visita con los técnicos de Sanitat al edificio, a finales del 2020. Mediterráneo

Ante el problema cada vez más extendido y común en los ayuntamientos del alza de costes, la Conselleria de Sanitat reevalúa el proyecto del centro de salud de Torrehermosa, que será el cuarto ambulatorio en Vila-real y que construirán sobre el edificio de la biblioteca central de la calle Solades, ya cerrada y en pleno traslado de material a la Biblioteca Universitària del Coneixement (BUC).

El departamento autonómico que dirige Miguel Mínguez recalcula el coste de las obras tras la petición del alcalde, José Benlloch, que quiere que la licitación sea «medianamente atractiva y rentable» para las empresas para asegurar el interés de las constructoras. «El sobrecoste de las obras es un tema difícil que me preocupa especialmente, no queremos que el proyecto salga a concurso y quede desierto», asegura, tal como pasa en tantos otros municipios.

De hecho, la reciente visita de los técnicos de Sanitat al inmueble de Solades se debe precisamente por este motivo. «Por regla general, todo se está yendo a un 30%-40% más y eso es un verdadero drama. Por eso pedimos que vinieran a revalorar el proyecto y si acaba ascendiendo a 1,5 millones en total, quiero pensar que tampoco será tanto», añade Benlloch.

Subida de precios

Y es que el alcalde teme que los 1,06 millones de euros que había presupuestado y tenía reservados la Generalitat para el centro de salud de Torrehermosa no sean suficientes para sufragar toda la obra ante el contexto actual de encarecimiento de materias primas. «Es uno de los proyectos que teníamos más asegurados porque el dinero está ahí. Con ese millón de euros se podía hacer perfectamente la obra con las condiciones que planteábamos hace un año, pero ahora con ese millón no sé lo que es posible hacer», reconoce.

Aun así, Benlloch afirma que tiene la certeza de que la infraestructura saldrá adelante, aunque cueste un poco más cara. «Si hace falta subir ese presupuesto, hay un compromiso del Consell y de Presidencia de que se hará».

Otros ejemplos

Por desgracia para los intereses municipales, Vila-real ya ha sufrido cómo el alza de costes frena planes en la ciudad. Benlloch recureda las últimas obras que han quedado desiertas, como las de la estación de tren o la rehabilitación de la alquería de Botànic Calduch. Cara al futuro, el alcalde ya mostró su escepticismo sobre cómo la difícil coyuntura puede afectar a la comisaría de la Policía Nacional.

Como ejemplo, el propio Benlloch cuenta que le llamó el alcalde de l’Alcora, Samuel Falomir, para mostrarle su preocupación por quedar desierto el concurso para reformar la Real Fábrica. 

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