TRAS LA COMPRA DE LA CASA MUSEO DEL ARTISTA VILA-REALENSE POR PARTE DEL AYUNTAMIENTO

Vila-real internacionalizará la figura de Llorens Poy con una fundación

El inmueble se suma a la basílica de Sant Pasqual y la arciprestal como pilares del turismo religioso

Benlloch incide en que se podrá optar a ayudas públicas y mecenazgos para impulsar proyectos

Visita a la casa museo de Llorens Poy, tras adquirirla el Ayuntamiento de Vila-real

TONI LOSAS

Crear una fundación es la fórmula que plantea el alcalde de Vila-real, José Benlloch, para gestionar el funcionamiento de la casa museo del artista vila-realense Vicente Llorens Poy, y también de su abundante fondo pictórico y escultórico que atesora en su interior. Eso sí, como apunta a Mediterráneo el munícipe, este objetivo se contempla a medio plazo, a consecuencia de la larga tramitación de este tipo de entidades.

Antonio Carlos Llorens Lara y el alcalde Benlloch, junto a la talla románica del siglo XIII que representa un Jesucristo crucificado.

Antonio Carlos Llorens Lara y el alcalde Benlloch, junto a la talla románica del siglo XIII que representa un Jesucristo crucificado. / TONI LOSAS

Es por ello que, al menos por el momento, se constituirá un consejo rector en el que, además de diferentes ediles del equipo de gobierno y de todos los partidos políticos con representación municipal, también estará representada la familia de Llorens Poy a través, en un principio, de su sobrino, Antonio Carlos Llorens Lara.

Uno de los objetivos del Ayuntamiento es promocionar, más si cabe, la internacionalización de la figura del que también es Hijo Predilecto de Vila-real, con la puesta en valor del propio inmueble y de su fondo artístico.

En la zona del taller se conservan los moldes de esculturas en las que trabajó Llorens Poy.

En la zona del taller se conservan los moldes de esculturas en las que trabajó Llorens Poy. / TONI LOSAS

El alcalde Benlloch explica que, tras cerrarse la adquisición de la casa museo ubicada en plena calle Ermita, por un importe de poco más de 2,5 millones de euros y «gracias a la aportación de dos millones por parte de la Generalitat», a partir de ahora «este será un museo que irá más allá del municipio de Vila-real. Tiene que alcanzar un nivel internacional», para lo que se aprovechará, entre otros aspectos, la importante afluencia de visitantes atraídos por los partidos que disputa el Villarreal CF en el Estadio de la Cerámica, así como por los eventos que se realizan en torno al sector cerámico.

Esfuerzo e ilusión

«Aquí (en referencia a la propiedad ahora adquirida por el consistorio vila-realense), Vicente Llorens Poy invirtió todos sus ahorros. Lo vendió todo para crear un museo que, evidentemente, no quería que se quedara en un ámbito familiar y privado, sino que fuera para todo el mundo», dice el primer edil.

En una de las salas se expone una reproducción del monumento de la fundación de Castelló.

En una de las salas se expone una reproducción del monumento de la fundación de Castelló. / TONI LOSAS

Para Benlloch, el futuro de este edificio y su entorno pasa, «con el tiempo y cuando se pueda», por dar forma a una fundación «que permitirá optar a subvenciones europeas y de otras administraciones o a mecenazgos de empresas. A la vez, se podrán elaborar proyectos muy potentes y que, de alguna manera, además de un museo atractivo para el turismo religioso en la ciudad, también sirvan como un vivero para impulsar el arte y la creatividad».

El máximo representante municipal manifiesta que la casa museo de Llorens Poy es uno de los «tres pilares», junto a la basílica de Sant Pasqual y el BIC (Bien de Interés Cultural) de la iglesia arciprestal, «que sustentará la promoción turística de la localidad en el ámbito artístico y religioso».

Para el pueblo

Benlloch insiste en reiterar su agradecimiento a los herederos «por su generosidad» y por dar cumplimiento a la voluntad de su tío, para que el inmueble y las obras de arte quedaran para la ciudad, «aun sabiendo que hubieran logrado más dinero vendiendo esta propiedad a otros posibles compradores».

Llorens Lara incide en que «con esta acción (la compraventa de la casa museo) se cumple la voluntad de Vicente Llorens Poy, porque él quería que todas estas obras de arte no se quedaran en un ámbito familiar y personal, sino que quería que todo el mundo las contemplara; de hecho, en vida salía a la calle e invitaba a la gente a ver su trabajo».