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El Periódico Mediterráneo

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VILLARREAL CF

La crónica | El Villarreal conquista el mundo con otra gesta (1-1)

El plan magistral de Emery deja KO al Bayern con un gol de Samu en los instantes finales del partido

La plantilla del Villarreal celebrando el pase a las semifinales de la Champions League.

Chukwueze cogió el testigo del mítico Arruabarrena con aquel gol inolvidable contra el Inter que metía por primera vez al Villarreal en unas semifinales de la Champions. Pero esta vez la pequeña aldea de la Liga de Campeones lo ha logrado a lo grande dejando KO a la Juventus y anoche al Bayern de Múnich en uno de los escenarios míticos del planeta fútbol. Mereció un marcador más abultado en la Cerámica y supo plantear su partido perfecto en Alemania. El jaque mate llegó en el minuto 88, cuando poco antes ya le había metido el miedo en el cuerpo al Bayern Arena. El 12 de abril de 2022 forma parte del libro dorado de la historia de un Villarreal majestuoso que está a solo 180 minutos de otra final europea. Sigamos soñando, hay motivos para ello.

Para ganar una batalla siempre hay que tener un plan, ponerlo en práctica y hacerlo bien. El Villarreal lo tuvo muy claro desde el minuto 1. La primera consigna era anestesiar la salida fulgurante del Bayern, desactivar su juego de bandas y dejar sin ‘alimento’ a Lewandowski. Los alemanes tuvieron el balón... pero no supieron que hacer con él y el gran mérito fue del Submarino. Nagelsmann ordenó presión alta para intentar evitar el juego horizontal de su rival y evitar que le quitará gas a su efervescente fútbol. El Villarreal defendió con 11, replegado en su campo, pero sufriendo mucho menos de lo que los porcentajes de posesión de balón indicaban (64-36%). Defensivamente el partido del equipo de Emery fue perfecto. Ni un solo error y concentración máxima en cada pulso que lanzaba el todopoderoso equipo germano.

Los mismos once que que la Cerámica le dieron un baile al Bayern, que iba perdiendo los nervios y no encontraban la fórmula para encontrar una grieta en el muro 'groguet'.

El Submarino continuaba con su plan con el paso de los minutos. Cloroformo para los alemanes cuando se conectaba con el balón, estirando las posesiones, apurando al máximo las mismas y buscando el juego largo cuando la presión no permitía el control. Y Lewandoswki perdió los papeles y estuvo a punto de ser expulsado. Una entrada fortísima del polaco sobre Albiol le valió la primera amarilla. Poco después el árbitro le perdonó la segunda en una nueva acción sobre el central amarillo. Pero el partido mantenía su flema. El juego ofensivo de los alemanes se limitó a un remate de cabeza de Musiala. Poco más. Por contra, Gerard dejó mudo el Bayern Arena en la última acción del primer tiempo, pero se le marchó fuera el remate. El 0-0 significaba cumplir con el plan previsto.

Pero había que tener un plan B, porque con el planteamiento tan defensivo el riesgo era máximo y se necesitaba pisar el área de Neuer. La segunda parte comenzó igual. Repliegue máximo y el dominio comenzaba a ser un monólogo alemán. Una pérdida de balón de Parejo dejó descolocada a la zaga amarilla y Lewandoswki no perdonó y batió a Rulli en un tiro cruzado fuera de su alcance en el minuto 57.

Ahora sí, el Villarreal tenía que salir de la trinchera y estirar líneas. Primero para quitarse la presión agobiante de encima y segundo porque el Bayern ya estaba dentro de la eliminatoria y los amarillos no salían del área. El balón le duraba segundos al Submarino y el asedio ya era constante.

Por suerte para los de Emery, el Bayern no era tan fiero como lo pintaban. Mérito, también, del Villarreal, que vivió subido al vértigo de una montaña rusa durante los minutos posteriores al gol bávaro, pero poco a poco fue recuperando el control psicológico del partido. El pasaporte a las semifinales estaba en el aire y el Villarreal mantenía sus opciones. Emery adelantó la línea defensiva y estiró a su equipo hacia la portería de Neuer. El plan continuaba en marcha. Al Bayern le temblaban las piernas. Y resurgió como un gigante Gerard Moreno, no había estado fino, pero apareció cuando menos se lo esperaba la zaga alemana, levantó la cabeza y vio a Samu Chukwueze quien conectó un balón en carrera que ya es historia del Villarreal CF y mandaba a otro gigante del fútbol mundial a la lona. La aldea gala la volvió a armar en la Champions. La leyenda continúa. El Villarreal puso patas arribas la Champios. Y todavía queda más. 

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