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ENTREVISTA

Álvaro Cervera ENTRENADOR DEL C. D. CASTELLÓN : "Los partidos no hay que sufrirlos, sino disfrutarlos"

 

Nuevo banquillo Álvaro Cervera afronta su primera experiencia como técnico en 2ª B. - Foto:ROCÍO GAYOSO

RAÜL BADENESRAÜL BADENES 02/05/2005

NOMBRE ÁLVARO CERVERA DÍAZ

FECHA DE NACIMIENTO 20 DE SEPTIEMBRE DE 1965

LUGAR FERNANDO POO (GUINEA)

TRAYECTORIA COMO JUGADOR RACING (84/87 y 95/97), MALLORCA (87/92) Y VALENCIA (92/95)

COMO TÉCNICO CATARROJA, VILLARREAL JUVENIL Y CASTELLÓN

Álvaro Cervera, que en activo fue el último mohicano de una raza en extinción, los extremos a la antigua usanza, afronta en este final de temporada su gran reto como entrenador: llevar al Castellón a 2ª A. El sustituto de Javi López en el banquillo albinegro tiene, además, la misión de devolver la ilusión a la afición y que Castalia vuelva a ser una olla a presión en la que esperamos sea la tercera fase de ascenso consecutiva de los albinegros.

--Nada más llegar ya ha roto moldes rechazando renovar en caso de ascenso.

--El motivo de estar aquí no es ganarme un contrato para el año que viene, sino hacerlo bien, jugar la promoción y ascender. Lo que venga después será fruto de lo que se haya hecho, no una obligación para nadie.

--¿Qué se puede hacer en cinco semanas?

--Espero que sean nueve. Lo que hay que hacer es devolverle a los jugadores la sensación de que son futbolistas, que vuelvan a creer en sí mismos... dar un mensaje positivo para ganar partidos.

--También hay que ganarse la confianza de la afición que ha abandonado Castalia.

--Imagino que ha sido un poco el resultado de que no están contentos con lo que veían. Pero mi misión es recuperar a los jugadores. El equipo no está muerto, sólo hay que recuperar la idea de que los partidos no hay que sufrirlos, sino disfrutarlos.

--Antes, cuando había cambios drásticos, los clubs confiaban en técnicos experimentados, especialistas en ascensos o permanencias.

--Los tiempos cambian. Cada día se va más, y lo comparto, hacia que la experiencia no está reñida con la preparación.

--Lleva poco tiempo, pero, ¿cree que el Castellón puede mejorar su juego?

--Todos los equipos tienen posibilidades de jugar mejor. El partido perfecto no existe. Que jugar mejor implique mejores resultados es lo complicado. El fútbol es caprichoso, pero tiene mucho de lógico. Cuanto mejor juegues, mejores resultados, seguro.

--¿Le ha pedido consejos a su amigo José Luis Oltra?

--José Luis me da consejos sin que yo se los pida, como buen amigo que es. Sí es cierto que hemos hablado y me ha dado ánimos, me ha dicho que soy capaz de sacar esto adelante.

--Ya conoce de cerca los dos clubs más importantes de la provincia. ¿Qué pasó para una salida tan temprana del Villarreal juvenil?

--Estoy agradecido al Villarreal porque me dio la oportunidad de entrenar y aprender. ¿Mi salida? El equipo iba cuarto y supongo que no estaban contentos con algo extradeportivo, aunque nunca lo he sabido porque nunca me han dado una explicación.

--Nacido en Guinea Ecuatorial, criado en Tenerife, afincado en Valencia...

--Soy una especie de apátrida. Ahora que se llevan los nacionalismos, a mí todo eso me queda un poco lejos. Vivir en tantos sitios forja el carácter, pero también es cierto es que uno busca a veces algún lugar donde refugiarse y yo no lo tengo.

--¿Y los motivos de una vida tan viajera?

--Nací por temas familiares en Guinea, mi padre trabajaba allí. Después le destinaron a Tenerife y allí me crié. Con 16 años salté a Santander, la ciudad de mi madre, pero me fui solo. Luego vino Mallorca y Valencia, de donde es mi mujer. Y ahí me he quedado.

--En Valencia le fue bien. Recuerdo un gol al Bar§a que dio la vuelta al mundo.

--Yo era más pasador que goleador, pero ese gol me cambió un poco la vida. Fue un partido que vio todo el mundo, ya que el Bar§a se estaba jugando la Liga. Lo he llevado a cuestas toda la vida, sobre todo por la polémica de si tiré a centrar o a portería. Incluso, cuando me voy por ahí de vacaciones y alguien me reconoce, sólo se acuerdan de ese gol.

--Usted era un extremo izquiedo hábil, un buen blanco para los defensas.

--Ha habido de duros, pero recuerdo uno en especial: Tomás Reñones. El día que se retiró, en casa apagamos una velas y tomamos unos pasteles-

--¿Cogió en esa etapa en activo algún modelo de técnico?

--Entrenadores que echaran una mano, hay más ahora que antes. Con Serra Ferrer estuve cinco años. Era serio, rígido, dejaba poca libertad al jugador, pero tenía una capacidad de trabajo y sufrimiento muy buena. Hiddink fue otro buen ejemplo. Todo alegría y creatividad. A otros los he olvidado porque no sumaban nada.

--Fuera del fútbol, ¿en qué se refugia Álvaro?

--En mi mujer, en mi familia y también en los amigos, aunque a veces los vas dejando. Hay gente de fútbol que no lo es. Estos días me he llevado una sorpresa al recibir felicitaciones de gente que ya tenía olvidada, pero que se han acordado del amigo cuando le ha pasado algo bueno.