La descomposición que vive el Valencia desde hace meses y que se ha acelerado en las últimas dos semanas ha creado no solo un creciente desapego entre la afición del club valencianista y Peter Lim, el propietario, sino que ha multiplicado las dudas en el modelo de gestión deportiva que ha impuesto el inversor de Singapur y ha hecho estallar una guerra civil interna dentro de la entidad de Mestalla.

Y todo eso quedó reflejado en la rueda de prensa con la que Suso García Pitarch explicó ayer martes su dimisión irrevocable como director deportivo del club. «No puedo seguir defendiendo un modelo en el que ya no creo», afirmó García Pitarch para justificar su decisión de la pasada semana. Según expuso, empezó a sentir «el primer pálpito» este verano cuando el Día de las Peñas se publicó que Lim había vendido a Alcácer al Barcelona.

SENTIMIENTOS HERIDOS / Pero las criticas internas más duras no fueron para Lim y su forma de gestionar la entidad sino para dos de sus directivos. A Anil Murphy, el último enviado del empresario para dirigir el día a día del club, le acusó de las recientes informaciones que aseguran que no había avanzado ninguna operación para este mercado e incluso que no había trasladado la información de sus últimos movimientos a Alexanko, su sucesor.

García Pitarch lo negó rotundamente. «Si eso lo ha dicho Anil Murphy, no tiene ningún respeto por mi trabajo ni por la profesional ni el sentimiento, y eso no se lo voy a permitir ni a él ni a nadie porque esta mintiendo sobre mi trabajo y mi lealtad al club», afirmó. También le afeó que tras la dimisión de Cesare Prandelli leyera un comunicado pero hiciera que todas las preguntas las contestara él: «Se escondió detrás de mí para no decir nada en vez de defender un proyecto».

SIN ANIMACIÓN EN MESTALLA / El otro señalado fue Damià Vidagany, ahora director de márketing y hasta hace poco director de comunicación. A él le acusó de (para asegurarse su supervivencia en la entidad) levantar «un muro» entre los nuevos propietarios y el valencianismo para ejercer «de embudo». También le responsabilizó del conflicto creado con la Curva Nord, la peña que llevaba la animación, que lleva meses enfrentada con la entidad y había dejado de animar dejando «desamparados» a los jugadores del Valencia.

RESPUESTA DEL CLUB / Tras la comparecencia de García Pitarch el Valencia emitió un comunicado en el que «rechaza profundamente las desafortunadas opiniones» del exdirector deportivo sobre la entidad y sus «falsas acusaciones» contra Vidagany —«demuestra una enorme irresponsabilidad al señalar falsamente a un empleado», aludiendo al ataque sobre el director de márketing—.

En el comunicado emitido por el club de Mestalla se indicó, además, que en su periodo dentro del club García Pitarch había sido «el máximo responsable en todas las decisiones deportivas de la entidad en las que jamás mostró la menor disconformidad».