La Conselleria de Sanitat ha iniciado la vacunación masiva de los jóvenes de entre 15 y 19 años en el Auditori de Castelló. Este martes ya pasó un centenar de adolescentes, pero fue ayer cuando se empezó con el grueso de la inmunización. Acompañados por familiares, solos o en grupo acudieron a las instalaciones para recibir la primera dosis de Pfizer. En el exterior, les aguardaban sus familiares u otros compañeros, mientras ellos accedían al interior a ser pinchados. Como explica Arantxa Guerediaga, coordinadora de Enfermería, «se han comportado muy bien». Guerediaga ha querido lanzar un mensaje a los jóvenes y, también, a sus progenitores: «Que vengan tranquilos; es una vacuna más». «Es muy importante que se vacunen», apuntaba.

«Que vengan tranquilos; es una vacuna más»

Como a los mayores, se les entregaba una cartilla con su nombre, la fecha y la marca dispensada así como un folleto informativo. Dentro, tras una entrevista personal, les administraban la dosis. En la sala de espera, aguardaban los 15 minutos de rigor por si había alguna reacción adversa consultando el móvil; algunos escuchando música o jugando a un vídeojuego, chateando o leyendo el prospecto.

Los recién vacunados resaltaban que la experiencia ha sido sobre todo rápida, aunque algunos, con el natural nerviosismo por enfrentarse a una situación inédita. Así, un joven de 17 años, Javier Ponce, manifestaba que «ha ido muy bien, indolora. Tenía ganas. Recibí el aviso hace una semana y lo tenía claro. Ha sido muy rápido todo». Por su parte, Pablo Montesinos, también de 17 años, afirmó que no se había sentido nervioso y que había sido todo muy rápido. Mis amigos también se vacunan entre hoy y mañana», declaró. 

Dos jóvenes de 18 años, Celeste y Julia tras la vacunación

Celeste Ramírez de 18 años admite que se sentía «algo nerviosa» al principio e incluso sentía «algo de miedo», pero tras vacunarse, asegura: «No me ha dolido nada». «Había que hacerlo para que pase todo esto», señala. Por su parte, Julia Gozalbo, de 18, también declara que «tenía miedo pero no me ha dolido nada. Como ya está puesta la primera, ya no hay tanto miedo a la segunda. Ambas han coincidido en el centro de vacunación. 

"Había que hacerlo para que pase todo esto"

Joel Tomás, de 18 años, afirma que «tocaba ponérsela y me la he puesto». «En parte me apetecía, pero por otra parte, no tenía mucha seguridad». En concreto, por los efectos secundarios: «Tengo amigos que en los días siguientes tuvieron fiebre y cosas así», señala. Sin embargo, «ha ido rápido» y después de haber recibido la primera inyección de Pfizer ya está más tranquilo. «Ya me la he puesto; ahora toca esperar. En septiembre tengo la segunda», dice.

Joel, 18 años Utiel

Laura Álvarez Alguacil, de 16 años, tenía ganas de que la inmunizaran. «A la gente de mi edad le diría que se vacunara, porque cuanto antes se acabe esto mejor; podremos salir a disfrutar más que ahora», señala. Asegura no haber sentido nervios. Sabe que a otros amigos suyos también les han llamado para pincharles. Le han puesto la Pfizer. «Me han dicho que si me duele la cabeza, que me tome un paracetamol», pero de momento «estoy bien».

Laura, 16 años

María José Llop, de 20 años, señala que «era la primera dosis y no me he enterado. Ha sido súper rápido». «Mi entorno ya estaba vacunado y yo no padecía por ellos, pero estar yo vacunada también mejor, porque así tampoco yo tengo el riesgo». «Me dieron cita por la app. He llegado y me han dado un papel y ponía que era la Pfizer y los posibles efectos secundarios. He entrado dentro e igual, el chico me ha explicado los efectos secundarios». 

María José Llop Utiel

Este miércoles había 3.600 personas citadas, mientras que para toda la semana hay previstas 15.300 entre primeras dosis para población de hasta 15 años y las segundas del grupo etario de los 30 años. Otros puntos donde también pinchan son Almassora, Benicàssim y Torreblanca, aunque poblaciones más pequeñas llevan la delantera al tener menos población en esa franja .