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CRISIS DEL CORONAVIRUS

Los catarros del otoño disparan los casos sospechosos de covid

"Hay niños que salen a tres pruebas a la semana", según la pediatra Eva Suárez

Una PCR «made in spain» elimina los falsos positivos por coronavirus

Fiebre, tos, mocos. La llegada del otoño, la vuelta al cole de los más pequeños y las condiciones de casi normalidad en la mayoría de ámbitos han hecho que las consultas de los médicos de Atención Primaria, sobre todo las de los pediatras, hayan vuelto a llenarse de resfriados, catarros y demás virus respiratorios entre los que la covid-19 puede pasar desapercibida.

De hecho, al compartir síntomas, el volumen de pruebas PCR y de antígenos que se están llevando a cabo son parecidas a las de hace un mes con la singularidad de que, ahora, son muchas menos las que «descubren» un coronavirus y son positivas.

La Conselleria de Sanitat reconocía la pasada semana que pese a que la incidencia del coronavirus era la más baja en mucho tiempo, habían aumentado los casos sospechosos de covid atendidos en los centros de salud de Atención Primaria pero por culpa «del incremento de la circulación de los virus respiratorios propios del otoño», según reza un informe de Salud Pública.

La coincidencia de síntomas hace que una persona que llegue con fiebre y tos al centro de salud, entre directamente al circuito covid como caso sospechoso y sea sometido, lo primero, a una PCR o un test de antígenos para descartar que sea coronavirus.

«Hay niños que pasan hasta tres pruebas covid-19 en una semana», comenta Eva Suárez, presidenta de la Asociación Valenciana de Pediatra. «Hasta que no nos cambien los protocolos, con más de 37,5 grados de temperatura, se considera fiebre y con la coincidencia del resto de síntomas hay que hacer prueba», comenta. Y no son pocos estos casos sospechosos ya que el otoño 2021 está volviendo a la normalidad en cuanto a circulación de otros virus respiratorios por la puerta grande.

Semanas de constipados

Según la pediatra «en cuestión de dos o tres semanas estamos viendo tantos constipados como en todo el año pasado», en el que el uso de mascarilla, el confinamiento y las medidas de distanciamiento social ayudaron a retener la covid-19 pero también el resto de virus que se contagian por el aire.

Este aumento de casos sospechosos de covid que terminan siendo catarros y resfriados se puede ver también en el volumen de pruebas covid que hace la Conselleria de Sanitat y el porcentaje de todas que resulta ser covid y no otras patologías respiratorias.

Por ejemplo, antes de que arrancara el curso escolar, en la semana del 31 de agosto al 6 de septiembre, la administración notificó que había realizado 48.170 pruebas diagnósticas entre PCR y test de antígenos, ambas con recogida de muestra de mucosas a través de un hisopo. De todas ellas, resultaron positivas un 7,52 %, por encima del límite del 5 % que marca el Ministerio de Sanidad como umbral para tener controlada la pandemia.

En menores de once años

Casi un mes después y con más de dos semanas de colegio cumplidas, la cifra de pruebas realizadas casi se mantiene: 42.071 del 21 al 27 de septiembre. La positividad de las pruebas, sin embargo, ha caído a menos de la mitad: solo el 2,92 % de esas 42.000 fueron positivas, el resto, mucho catarro y mucho resfriado. En la primera semana de octubre, las cifras se mantienen: del 1 al 7 de octubre se han hecho 40.387 pruebas y solo el 2,88 % fueron positivas.

Aún así, los niños menores de 11 años, los que no están vacunados, son el grupo de edad en el que mayor circulación del virus hay actualmente: 56 casos por 100.000 habitantes a 14 días frente a la tasa de 23 casos de los adolescentes. Esta proporción ha ido variando conforme los grupos de más edad se han vacunado.

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