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El Periódico Mediterráneo

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INVERSIONES PARALIZADAS EN CASTELLÓN

Las licitaciones de obra pública que quedan desiertas en Castellón se multiplican por cinco

Reclaman que las administraciones tengan unos criterios uniformes para actualizar unos precios marcados por el incremento de las materias primas

La zona de materiales de obras del Hospital General de Castelló muestra poca actividad. GABRIEL UTIEL BLANCO

El fuerte encarecimiento del coste de la vida ya muestra un efecto directo en las obras públicas pendientes en Castellón. Desde hace unos meses es cada vez más habitual comprobar cómo actuaciones ya presupuestadas vuelven a la casilla de salida porque ninguna empresa se ha presentado. O aún peor, obras adjudicadas o con los trabajos ya empezados han visto cómo se quedan por hacer tras la denuncia de las constructoras.

Los materiales de obra han experimentado un incremento de costes de más del 30% de media, y esto supone que las compañías dedicadas a la realización de obras para la Administración pierden dinero, porque los precios previstos se calcularon antes de esta fuerte subida. El presidente de la Federación de Contratistas de Obra Pública de la Comunitat Valenciana (Fecoval), José Luis Santa Isabel, pone cifras a esta realidad en la provincia. «Solo en el primer trimestre de este año son 17 las obras afectadas», comentó, tanto por procedimientos de contratación que se quedan desiertos como por ejecuciones interrumpidas. «Esto son más de 8 millones de euros, y alcanza al 6,45% del total de las obras, cuando en el mismo periodo del 2021 era de apenas el 1%», añadió. Por tanto, el problema se multiplica por cinco.

Hay ejemplos de todos los tipos. Como las obras de reparación de la cubierta del pabellón polideportivo La Garrofera de Almassora, que han quedado desiertas. O la ampliación del área de Urgencias del Hospital General de Castelló, que tras empezar se han paralizado. Otro caso es el IES Jaume I de Burriana, cuya constructora solicitó modificar el presupuesto por el coste de los materiales, aunque el consistorio lo ha descartado.

Carlos Gomis, secretario general de la patronal de la construcción provincial, Apecc, señala la clave de este panorama: «Las administraciones trabajan con unos precios desfasados, de hace al menos dos años, que obligan a ir a pérdidas». Una problemática que afecta especialmente a los ayuntamientos. El director-gerente de la Cámara de Contratistas de la Comunitat, Manuel Miñés, insta a los diferentes organismos públicos «a que actualicen los precios antes de licitar, y que en las obras en marcha se contemplen los supuestos en los que se pueden revisar estos costes», ya que de lo contrario se incrementará el número de expedientes desiertos.

Medidas

El Gobierno ya ha tomado decisiones, con decretos que contemplan actualizar obras en marcha y un apartado dentro del paquete de medidas anticrisis aprobado en marzo. Pero la efectividad está lejos de ser la deseada. «Por un lado, porque solo se incluyen algunas materias primas muy concretas, como el hierro y el cobre, dejando fuera a la energía o materiales como la madera, que ha más que duplicado su precio», mencionó el presidente de Fecoval. 

Otra de las complicaciones viene derivada de la disparidad de criterios entre los técnicos de las diferentes instituciones. «Los decretos se prestan a interpretaciones, por lo que se deberían hacer normas más claras», aportó. Incluso hay empresas «que siguen con la idea de que se les pague el sobrecoste», apuntó, sin saber si esto será así, con lo que implica para la liquidez de la compañía. 

Las carreteras y el ferrocarril logran mantener el ritmo

Tanto las administraciones como las empresas que trabajan para ellas viven con sobresalto la escalada de precios de las materias primas, aunque esta situación no afecta a todas las ramas del mismo modo. El presidente de Fecoval indica que la peor parte se la llevan las actuaciones relacionadas con las canalizaciones de agua, mientras que el impacto es más limitado en otros entornos. Es el caso del ministerio de Transportes. «Aplicaron pronto la actualización por los sobrecostes», señaló, por lo que las incidencias registradas hasta ahora son más escasas.

Ejemplo de ello es la construcción de la mejora de la seguridad vial en la carretera nacional 232, que debe resolver las curvas de Morella, y que pese a dispararse los precios de las materias primas ha mantenido el ritmo, con la idea de poder abrir el tramo este mismo verano.

Otro caso ocurre con una empresa pública que depende del mismo ministerio, Adif, que se encarga de las infraestructuras ferroviarias. Algo que tiene una especial importancia en Castellón, donde hay varias obras de este tipo en marcha. La más antigua es la culminación del tercer hilo en el tramo Castelló-València del corredor mediterráneo, mientras que desde hace unas semanas ya han empezado los trabajos previos en la zona norte, con el cambio al ancho europeo de la parte entre Castelló y Vinaròs. Aún así, hay algunas actuaciones menores, con un presupuesto de menos de 16.000 euros, consistentes en unos enclavamientos en la estación de la capital, cuya licitación no interesó a las empresas del sector. 

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