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El Periódico Mediterráneo

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ECONOMÍA

El Consell no se pone de acuerdo con el turismo

Los partidos que gobiernan en la Generalitat discrepan en público sobre asuntos como la tasa turística o los vuelos del aeropuerto

La tasa turística pretende gravar a las pernoctaciones, con la oposición de los empresarios. MANOLO NEBOT ROCHERA

Castellón está inmerso en el fin de semana más turístico del mes más turístico del año. Y lo hace a lo grande, con unas ocupaciones hoteleras que rozan el completo. La pandemia demostró la importancia que tiene este sector en la economía de la provincia, que en temporada alta genera unos 25.000 empleos y en el verano del 2019 contó con 3,8 millones de pernoctaciones entre hoteles, apartamentos, cámpings y alojamientos rurales. Unas cifras que se quieren igualar en este 2022 del fin de las restricciones.

Todas las administraciones tienen en el turismo una de sus principales tarjetas de visita, pero en la segunda edición del pacto del Botànic muestra discrepancias en diferentes asuntos, y este centra muchas de las controversias. Los partidos que sustentan el gobierno de la Generalitat han exhibido sus desacuerdos sobre cómo debe ser el turismo del futuro. Unas discrepancias que también ponen el Consell frente a las asociaciones empresariales, que en ocasiones dicen sentirse incomprendidas, cuando aún no se han repuesto del golpe del covid.

La tasa turística sigue a la espera

El asunto que más tensiones ha generado es, sin duda, la propuesta de la tasa turística. Una pelota que ahora está en el tejado de Les Corts. Para Compromís y Unides Podem, el cobro de una cantidad simbólica por las pernoctaciones turísticas --que sería de aproximadamente un euro por noche y persona-- forma parte de la firma del segundo Botànic y es una cuestión irrenunciable. No existe la misma percepción en el PSPV, que no cree prioritaria esta medida, y más si se tiene en cuenta todo lo ocurrido con la pandemia.

Las agrupaciones empresariales están totalmente en contra, y los equilibrios en el Consell han hecho que sean los ayuntamientos los que tengan que decidir, en su momento, si optan por aplicarla o no. En Castellón, ninguno de los destinos relevantes piensa hacerlo. El secretario autonómico de Turisme, Francesc Colomer, llegó a decir que es incongruente que el Consell reduzca numerosas tasas por la crisis económica, y en cambio quiera aplicar una nueva que afectaría no solo a quienes vienen de otros puntos de España y del extranjero, sino también a los visitantes de la propia Comunitat. Desde Compromís no ocultan su enojo con esta rebeldía. y la nueva portavoz del Consell, Aitana Mas, llegó a insinuar a Colomer que debería dejar su puesto si tiene semejante incomodidad con las decisiones que se toman en el seno del Botànic. El plan sigue adelante, pero hay dudas de que se apruebe antes de unas elecciones que podrían cambiar el mapa político autonómico.

Sin postura común sobre el Imserso

El programa de vacaciones sociales tampoco cuenta con una postura unánime del Consell. Francesc Colomer se posiciona al lado de los empresarios, que consideran que no se puede trabajar a pérdidas, y que se debe reformular este programa que coordina el Ministerio de Derechos Sociales, liderado por Ione Belarra (Podemos). En junio, la síndica de Compromís, Papi Robles, defendió que la «prioridad» del Consell debe ser que la gente mayor pueda disfrutar de espacios de ocio asequibles, aunque entiende que esto entre en contradicción con los «intereses turísticos». Tanto los empresarios como el PSPV creen que se deben subir los precios para que el servicio no genere pérdidas. Además, la síndica de Unides Podem, Pilar Lima, defendió por encima de todo que las plazas del Imserso se den «sin subir ni un solo céntimo», y llegó a proponer que «si la patronal tiene algún problema», se reúna con Ximo Puig y Colomer para solicitar más ayudas.

La oportunidad de volar a Madrid

Ximo Puig anunció la puesta en marcha de los vuelos a Madrid desde el aeropuerto de Castellón. Algo que se hará desde el 31 de octubre y que el jefe del Consell considera una oportunidad para el turismo y la mejora de las comunicaciones. En cambio, su conseller de Economía, Rafa Climent (Compromís) no tiene la misma opinión, y defendió en una visita a Castellón que ahora «estamos en un momento de descarbonización y ante el cumplimiento de unos hitos claros de reducción de emisiones», por lo que no cree conveniente los vuelos, pudiendo viajar a Madrid en tren. En cambio, Puig recuerda que nadie pone en cuestión que haya vuelos desde València y Alicante a Madrid. 

Interior de la terminal del aeropuerto de Castellón. Mediterráneo

El efecto de los festivales

El Arenal Sound regresó tras dos años de ausencia, y desde la Generalitat se destacó el impacto económico de los festivales de música en la Comunitat, que cifró en 400 millones. La organización del Arenal habló de 4.700 puestos de trabajo, entre directos e indirectos. El secretario autonómico de Empleo, Enric Nomdedéu, señaló que no hay ningún dato de contratación que concuerde con estas cifras. Algo que se ha interpretado como un nuevo ataque a la política turística del Consell, si bien Nomdedéu niega estar en contra de este tipo de eventos. 

Imagen de la última edición del Arenal Sound. GABRIEL UTIEL BLANCO

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