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El Periódico Mediterráneo

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el covid-19 y la crisis energética TRAS la guerra EN ucrania aceleran la revisión del decreto sobre calidad de edificios

El 60% de familias de Castellón habita en pisos de 50 a 100 m2

La Conselleria tramita para este 2022 una nueva normativa amplía a 35 m2 la superficie útil mínima. Una élite de 47.000 hogares disfruta de más de 7 habitaciones y 1.400 residen en menos de 46 m2

Portal de una vivienda. PILAR CORTES

Seis de cada diez hogares de Castellón, una cifra próxima a los 150.000, vive en pisos de entre 50 y 100 m2 (de 46 a 105 m2, concretamente), según datos oficiales del INE del 2020. El tamaño medio ronda los 90 m² y, de hecho, la gran mayoría mide entre 76 y 105 m². Eso sí, muy pocos, solo una élite, 47.000, poseen holgadas viviendas con más de siete habitaciones; mientras 1.400 pasan su día a día en menos de 46 m²

Radiografía de los hogares de Castellón. Mediterráneo / Gabriela Espinosa

Amplia participación

La normativa actual que define cómo deben ser las viviendas en calidad y habitabilidad (libre y VPP) la marca la norma estatal del Código Técnico de Edificación y un decreto autonómico del 2009 que, tras un año de debates, se va a modificar. La revisión ha pasado la exposición pública y ha recibido alegaciones, como la de los constructores de Castellón de APECC. «La participación ha sido amplia, por lo que se prevén mejoras en la redacción final», indicó el director general de Calidad y Rehabilitación de la Conselleria de Vivienda, Alberto Rubio. Una vez se apruebe --la previsión es en este 2022--, entrará en vigor «en tres meses», el periodo fijado para la adaptación, por lo que podría regir ya en 2023 para licencias de nuevos edificios o reformas. ¿Era necesario actualizar la normativa, 13 años después? En el preámbulo se explica que tanto el confinamiento por el covid-19 como la crisis energética acrecentada tras la guerra en Ucrania han puesto de manifiesto que las calidades de muchas viviendas «no son las más dignas en superficie, espacio exterior, conciliación familiar o sostenibilidad».

La opinión de los profesionales

David Ruiz (constructores), presidente de Apecc Castellón: "Ahora no es el mejor momento"

David Ruiz (APECC) explicó que han alegado la normativa porque «no era momento ahora de revisarla, porque ya arrastramos subidas de costes y de tipos de interés y solo se aumenta la incertidumbre». Consideró que «el mercado ya se adapta a lo que pide el cliente que, tras el covid, quiere terrazas más grandes (y ya se hacen de 7 a 10 m2 si las ordenanzas municipales lo permiten; y viviendas de tres y cuatro dormitorios (pues se quiere vivir a largo plazo y no comprar una de dos para luego cambiarse a una más grande y lograr rédito como en los años 2005-2008». 

Ángel Pitarch (arquitectos), presidente COAT Castellón: "Hechos históricos obligan a repensar"

«En 13 años la evolución en el campo de la vivienda ha sido importante: con avances tecnológicos en domótica, movilidad personal y eficiencia energética de los edificios; pero hemos vivido dos hechos históricos reciente que obligan a repensar los edificios», opinó el presidente del Colegio de Arquitectos de Castellón, Ángel Pitarch. «El confinamiento nos ha hecho ver la necesidad de tener ventilación, espacios exteriores y polivalentes que nos permitan teletrabajar. Y la crisis energética nos obliga a mejorar la eficiencia en climatización e iluminación», dijo.

Nuevas necesidades

Rubio explicó que «se requería actualizar para atender las necesidades de la sociedad actual y anticipar los desafíos de los próximos años». Y relató cómo «la normativa del 2009 incidía en un esquema de vivienda que ha venido desarrollándose desde finales del siglo XX y a lo largo de este siglo XXI, que tal vez adolecía de cierta rigidez en la configuración de las estancias y que ha tenido como resultado, a nivel general, una homogeneización de los tipos de vivienda en contraste con la diversidad de formas de convivencia o modelos urbanos existentes».

Para el representante autonómico, «Castellón no ha sido una excepción. La revisión implicará más flexibilidad, introducirá nuevos modelos como la covivienda y los supuestos de exención, en función de la naturaleza de cada lugar, o el impulso a innovar en arquitectura con soluciones alternativas y edificios experimentales».

Instalación de aerotermia en una nueva promoción inmobiliaria de Castellón con instalaciones eficientes en energía. GABRIEL UTIEL BLANCO

Estacionamiento para bicis

Otro factor clave, para Rubio, es que «era prioritario dotar a nuestras viviendas de una mayor resiliencia para hacer frente a emergencias climáticas como la que vivimos. Se regulan estacionamientos para bicicletas y otros vehículos de movilidad personal, se incorporan medidas para crear energía renovable para autoconsumo, y se flexibiliza poder compartimentar más fácilmente los espacios de la vivienda en cada etapa de la vida».

 Desde la perspectiva de género, se busca más seguridad y protección frente a la violencia de género en espacios comunes, con más visibilidad (evitando recovecos en el recibidor y zona del ascensor, señalética, etc.).

Además, se busca atajar cualquier infravivienda. «La superficie mínima se propone aumentar a 35 m² (antes, 30). Se justifica para dar más calidad a espacios como el dormitorio y el baño, la cocina para coparticipar y el volumen de almacenamiento». Otro hito es «incluir el espacio exterior como básico que debe tener toda vivienda: ya sea balcón, terraza o espacio abierto en zonas comunes»

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