Los fondos europeos se han convertido en los mejores aliados para los ayuntamientos, que pueden materializar múltiples proyectos que no serían factibles sin esa financiación externa, hasta el punto de que les permite disparar las inversiones en actuaciones que benefician a sus municipios. Un claro ejemplo de ellos es Almassora, que en apenas cuatro años ha multiplicado por 16 la inversión (un aumento de un 1.600%), al pasar de los 695.000 euros del presupuesto del 2017 a los 11,1 millones en el ejercicio vigente de 2021.

Unas cifras que se explican por la llegada de los Fondos Feder al municipio el 22 de mayo de 2017, día de Santa Quitèria, cuando el BOE publicó la resolución de la Secretaría de Estado de Presupuestos que concedía a Almassora 5 millones de euros de Europa, cofinanciados por otros 5 millones de recursos propios municipales.

Era la segunda convocatoria para municipios de más de 20.000 habitantes que convocaba el Ministerio y solo lograron fondos en la provincia Almassora (5 millones) y Onda (2,5 millones). En Castellón se presentaron también a esa convocatoria las candidaturas de la Vall y Vila-real, que no fueron seleccionadas. Castelló, Burriana y Benicarló-Vinaròs (candidatura conjunta) recibieron fondos en otras ediciones.

Para ejecutar los Feder (Fondo Europeo de Desarrollo Regional) es necesario disponer de una estrategia, la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado (Edusi), que deben desarrollarse en las ciudades o áreas funcionales urbanas de más de 20.000 habitantes para poder acceder a las convocatorias de financiación. En el caso de Almassora fue trazada por una firma externa tras realizar reuniones vecinales, procesos participativos, encuestas, análisis de deficiencias y necesidades, etc. 

San Jaime. La reforma de este vial es otro de los proyectos con los Feder. MEDITERRÁNEO

Proyectos con los Feder

Hasta la fecha, es la mayor subvención que ha logrado este Ayuntamiento y ha materializado obras que serían muy difícil de ejecutar sin esa financiación externa. Es el caso de la peatonalización de la Vila (en ejecución), la reforma de San Jaime, la sustitución de todo el alumbrado por led, las excavaciones en el yacimiento del Torrelló, el paseo Vora Riu, la futura rehabilitación del auditorio les Boqueres y el mirador de Santa Quitèria, la pantalla verde, etc. Todos los proyectos tienen en común la exigencia de la Unión Europea de apostar por la sostenibilidad, la movilidad eficiente, el fin de las barreras arquitectónicas y la regeneración de barrios. Esta última línea, la de los barrios, es la que continuará este año en Corell (1,5 millones) y por la que el Ayuntamiento vuelve a concurrir a fondos europeos, en este caso los de reconstrucción.

Tienen como objetivo la cohesión social, evitar el despoblamiento de determinadas zonas y favorecer la llegada de telecomunicaciones como la fibra. 

Fines de los Next Generation

En el caso de estos fondos Next Generation, Almassora solicita 13,7 millones, que serían subvencionados al 80% por la UE (10.960.000) y el 20% restante por el consistorio (2.740.000) divididos en tres zonas (Corell, Boqueras y Fátima; Pío XII y su entorno, y la Vila) con sus propias memorias valoradas.

«Las subvenciones europeas están siendo clave para reactivar la obra pública en un momento de crisis como el actual por el covid»

Merche Galí - Alcaldesa de Almassora

En ese sentido, la alcaldesa, Merche Galí, insiste en que, al margen de las mejoras que disfruta la ciudadanía con la ejecución de los proyectos, «la llegada de las subvenciones europeas está siendo clave para reactivar la obra pública en un momento de crisis como el actual por el covid».  

Es una inyección de primer orden para la contratación de empresas constructoras y auxiliares (las memorias técnicas externas de gabinetes de arquitectura e ingeniería, transportes, carpinteros, fontanería...). En el caso de la Vila, el hecho de que una firma de la provincia ganara el contrato de casi medio millón por la primera fase en el año pasado, supone que ese dinero garantiza la estabilidad de la plantilla y la economía circular en negocios locales. 

Con las nuevas ayudas, la cifra que se invierte superará las cuentas del 2018 

En el caso de que el Ministerio acepte las tres memorias valoradas presentadas por Almassora a la convocatoria de los fondos Next Generation y sumando los Feder, la cuantía total invertida en la población sería de 23,7 millones de euros. Contextualizando en los términos económicos de un ayuntamiento de este tamaño, esta cifra es más alta que el global del presupuesto municipal del 2018, que fue de 22,4 millones de euros. 

La aceptación de la candidatura de Almassora en los Feder en mayo de 2017 supuso un antes y un después a la hora de trazar las cuentas municipales. El Ayuntamiento venía de reservar 695.000 euros a inversiones para ese 2017 a casi 1,7 millones en 2018 (aumento del 143,65%). Este hecho ha dejado atrás años como el 2015 (que, aún siendo electoral, solo alcanzó los 1,4 millones en inversiones) a 11,1 millones de inversión en el ejercicio vigente de 2021, en que las cuentas ascienden a 35,1 millones de euros, un récord histórico en el municipio. El consistorio superó la barrera de los 30 millones en el ejercicio 2019 con una suma de 30,1 millones.