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El Periódico Mediterráneo

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Las líneas para marcar el espacio para aparcar estrechan el tránsito de los peatones y carros

Quejas entre los vecinos de una calle de Burriana: coches aparcados encima de las aceras

Acera y calzada están al mismo nivel, pero el Ayuntamiento permite el estacionamiento de vehículos

Los coches aparcados dificultan la circulación de sillas de ruedas o carritos. Isabel Calpe

La reciente remodelación de la calle València ha levantado polvareda entre los vecinos de Burriana. Los usuarios habituales han manifestado su descontento durante los últimos días porque, a pesar de la evidente mejora del pavimento y la red de saneamiento, tras una inversión de casi 135.000 euros, identifican numerosos problemas de inseguridad para el peatón, además de ser poco accesible para carritos de bebés o silla de ruedas.

Los trabajos han permitido dejar todo el vial al mismo nivel, pero la zona de paso reservada para los viandantes se ve continuamente invadida por los vehículos que circulan por la calle, puesto que el consistorio ha permitido el aparcamiento en línea en una de las franjas (cambian de lado cada mes) y se estrecha mucho. 

El tema estuvo muy presente en las conversaciones a pie de calle, pero especialmente en las redes sociales, que fueron un hervidero, para tildar la actuación de «chapuza», además de alertar sobre el grave riesgo de atropellamiento. Las críticas no se quedaron ahí y es que esta vía conecta con el centro de salud, por lo que la utilizan muchas personas mayores y padres y madres con niños. 

Un vehículo pesado invade buena parte del paso reservado a los transeúntes. Isabel Calpe

Respuesta a las críticas

El concejal de Vía Pública, Vicent Aparisi, afirma: «Entendemos las quejas, pero la calle está concebida para que tenga preferencia el peatón, ya que la velocidad está limitada a 20 km/h para garantizar la seguridad en todo momento». Por otro lado, asegura que las líneas dibujadas responden a una decisión técnica, «para evitar que los coches aparquen más allá del espacio en el que les está permitido», y así no invadan la zona de paso de los peatones como sucede en otros viales reformados, «siguiendo la normativa de accesibilidad». 

Los vehículos no pueden superar los 20 km/h porque la preferencia es peatonal. Isabel Calpe

No obstante, afirma que «la obra no está recepcionada», por lo que, en función de cómo evolucione, barajan «la posibilidad de modificarla, siempre teniendo en cuenta que la voluntad es mejorar y mantener aparcamientos». 

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