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El Periódico Mediterráneo

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Por ahora solo se remiten a protocolos del Ministerio y dan por hecho que los afectados ya los conocen

Lío entre las consellerias por la gestión del virus de las garrapatas en Castellón

Sanitat dice que son animales vivos y compete a Agricultura, mientras que esta última área autonómica aduce que es un tema sanitario

Los veterinarios aconsejan hacer pruebas serológicas a todos los ungulados, tanto los salvajes como los domésticos. Mediterráneo

La presencia del virus que provoca la fiebre hemorrágica de Crimea Congo (CCHFV) en la provincia (con una mortalidad del 30% en humanos) no genera ninguna respuesta preventiva hasta la fecha desde la Generalitat porque, según parece, no queda demasiado claro a nivel interno quién debería gestionar esta cuestión, con divergencias entre las consellerias de Agricultura y Sanitat.

En consecuencia, no está claro quién debe aplicar las directrices aconsejadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que establecen la necesidad de informar a la ciudadanía, concretamente a quienes tienen contacto estrecho con los animales portadores del virus (ungulados salvajes y domésticos).

El equipo de investigación SAIGAS del CEU Cardenal Herrera, remitió su Informe CCHFV en ungulados silvestres en la Comunitat a la Conselleria de Agricultura en septiembre de 2021, y también hubo una comunicación directa con un alto cargo de Sanitat. Defendieron la necesidad de investigar para saber si el virus ha llegado al ganado, aspecto clave para evitar contagios. A partir de ese momento, nada más han sabido de esta cuestión.

Se pasan la pelota entre unos y otros

En Salud Pública justifican no implicarse en este asunto porque «no consta ningún contagio entre personas» y, al «solo afectar a animales vivos», sería una competencia de Agricultura. A su vez, en este departamento, al tratarse de un posible riesgo para las personas, señalan hacia Salud Pública. Ocho meses después de recibir el informe, ni unos ni otros han dado mayor relevancia a los datos facilitados por los investigadores y se pasan la pelota entre ellos.

En Agricultura dicen que la presencia del virus en España está documentada desde el 2010 y que «ya existen unos protocolos del Ministerio de Sanidad» al respecto, de lo que se desprendería que, a su modo de ver, no haría falta informar a ganaderos y cazadores de Els Ports --donde se ha detectado que el 97% de las cabras hispánicas son portadoras--, porque, según aducen, ya deberían conocer ese protocolo, pese a que hasta el 2021 no había ninguna constancia de que en Castellón estuviera presente la garrapata que lo contagia. La realidad es que quienes más relación tienen con las especies portadoras del virus, no conocían de su existencia hasta las informaciones de Mediterráneo.

También esgrimen que no han detectado contagios en ungulados domésticos (vacas, ovejas, cabras, etc), no porque hayan realizado análisis específicos para verificarlo sino porque, argumentan que al ser especies que acaban en la cadena alimentaria «pasan estrictos controles sanitarios para garantizar su seguridad». Para los veterinarios eso no tiene sentido, porque para detectar el CCHFV hay que hacer estudios serológicos. Los estudios habituales a los que someten al ganado no lo detectan, por lo que defienden que no se puede afirmar que no haya prevalencia, e insisten en que «deberían realizarse esas pruebas». 

Detectaron el parásito y el virus en Castellón en el 2021 

Un informe del Ministerio de Sanidad del 2019 identificó el riesgo y la presencia de la garrapata que transmite la enfermedad de Crimea Congo en España. Concluyó que donde se había encontrado este parásito, la infección se había extendido entre ungulados salvajes y domésticos.

Este informe no incluía a Castellón entre los territorios afectados. En consecuencia, sin garrapata, no hay infección ni riesgo de contagio. Pero los investigadores de la Cardenal Herrera, alertados por sus colegas de Tarragona que ya habían identificado la Hyalomma en esa provincia, realizaron el estudio que confirmó sus suposiciones. Es decir, hasta el 2021 no se había probado la presencia de esa garrapata en Castellón. Para prevenir contagios futuros en humanos aconsejan serología del ganado y otros animales salvajes. 


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