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El Periódico Mediterráneo

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PLANES POLÍTICOS

Puig: valencianizar y más perfil propio

El jefe del Consell tiene clara la estrategia para la campaña más larga: poner el foco en la gestión y los proyectos en marcha y tomar distancia del ruido y la polarización

Ximo Puig, con el ministro de Cultura, Miquel Iceta, en el Museo de Bellas Artes de València. Daniel Tortajada

Ximo Puig define ya su estrategia para la campaña más larga tras los cambios aplicados la semana pasada por Pedro Sánchez en el organigrama socialista. No se sabrá si fue antes la posición valenciana o el reajuste del PSOE con un núcleo duro solvente, veterano y sin caras del PSPV, pero la línea de Puig es alejarse lo máximo posible del ruido y la polarización que desprenden la política estatal y «valencianizar» la campaña. «El objetivo es la Generalitat y los ayuntamientos, no el partido», sentencia un alto mando del PSPV.

La lectura del último curso político que realiza el entorno más próximo a Puig es que conviene poner distancia del choque político de alto voltaje y el ‘No pasarán’ para jugar a una campaña «muy valenciana», con la gestión por delante y los proyectos en marcha para la recuperación económica y ante la emergencia energética actual. 

En este sentido, la intención es sacar ventaja ahora de haber quedado excluido el PSPV del nuevo núcleo duro del PSOE en torno a Pedro Sánchez. «Alguien más comprometido en la estrategia estatal de partido situaría también al PSPV en ese ámbito», señala la fuente citada. Una forma también de adaptarse a las circunstancias, se podría pensar. Al respecto, la respuesta es que la dirección valenciana no ha querido jugar en el último movimiento del secretario general. No intentó situar a nadie. Prefiere apoyar desde la distancia, no involucrarse más de lo debido en batallas a otro nivel para centrarse en valencianizar al máximo el curso que queda hasta las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2023.

Un resumen de la estrategia podría ser también: Gobierno, sí; partido, no. Puig quiere el apoyo del Gobierno, mostrarlo visible, para subrayar los logros de la gestión realizada. Sin embargo, nueve meses después del congreso federal del PSOE en València, la agenda de partido interesa menos, porque va ligada a un choque radical de ideología y cultura que beneficia a la derecha. 

En esta línea, Sánchez estuvo el martes pasado y esta semana está prevista la visita de tres ministros: Miquel Iceta (estuvo el lunes para presentar el bono cultural para toda España), Raquel Sánchez (Transportes) y Luis Planas (Agricultura). 

Además de la gestión y la centralidad, el tercer puntal de Puig para intentar sembrar un Botànic III son los alcaldes. El PSPV gobierna en la mayoría de municipios y es la vía que se quiere aprovechar para mostrar los logros y los proyectos en marcha para mejorar la situación de la C. Valenciana en unos años de contexto internacional complicado. 

Que Ferraz haya marcado como el 8 y 9 de octubre la gran ventana para fijar las candidaturas en los municipios grandes es un factor que se lee en positivo en el PSPV porque implica la movilización de todas las agrupaciones a partir de septiembre.

Aprovechar la doble ventana de candidaturas

La intención de Ximo Puig es hacer uso de las dos ventanas que Ferraz abre para designar candidaturas municipales en ciudades medianas y grandes. La primera es el 8 y 9 de octubre y se quiere utilizar para lanzar rostros en los enclaves más complicados, como Alicante. En otros lugares más pacíficos se intentará ir a noviembre.

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