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Deportes

 

LA CRÓNICA DEL PARTIDO

El Villarreal causa más estragos que la borrasca ‘Gloria’ en Girona

Los amarillos resuelven el pase a octavos de la Copa del Rey en una poderosa segunda parte

 

A la izquierda, Pau Francisco Torres y Zambo Anguissa, entre otros, felicitan a Funes Mori por su gol de anoche; sobre esta líneas, arriba, Rubén Peña centra en una de sus galopadas por la derecha en Presencia de Pedro Alcalá; - AGENCIAS

A la izquierda, Pau Francisco Torres y Zambo Anguissa, entre otros, felicitan a Funes Mori por su gol de anoche; sobre esta líneas, arriba, Rubén Peña centra en una de sus galopadas por la derecha en Presencia de Pedro Alcalá; - AGENCIAS

JUANFRAN DE LA OSSA
23/01/2020

El Villarreal se impuso al Girona y a la borrasca Gloria (0-3). Bajo una intensa lluvia y con una ciudad en estado de emergencia, que motivaron una afluencia de público impropia de esta renovada e ilusionante Copa del Rey, el Submarino puso proa a los octavos de final con menos susto que en Los Arcos o los que sufrieron otros grandes. Funes Mori, Cazorla y el golazo de Samu Chukwueze sirven otra ronda más.

Javi Calleja, con un planteamiento de eliminatoria muy parecido al de Orihuela en Los Arcos, mantuvo a cuatro de los titulares frente al Espanyol (Pau Francisco Torres, Santi Cazorla, Zambo Anguissa y Carlos Bacca). El Girona, con un once algo menos continuista (seis cambios respecto al equipo que venía de perder en Tenerife), optó por descartar a Stuani (esta temporada, 18 goles en 20 partidos), que ni siquiera en el banquillo como solución de emergencia.

El técnico madrileño del Submarino no aparcó ese elástico 4-3-3, con Manu Morlanes como el mediocentro convertido en boya y, por delante, más libertad para Anguissa y Cazorla; incluso también para Moi Gómez y Ontiveros quienes, partiendo desde los costados derecho e izquierdo, respectivamente, generaban aclarados para las incorporaciones de los dos laterales amarillos anoche Rubén Peña y Quintillà.

BUENA PUESTA EN ESCENA / Con el recuerdo de lo sucedido el domingo, el Villarreal no compareció en el partido tan desconectado, pese a que el ambiente desangelado y la pertinaz lluvia impedían entrar en calor con prontitud. Los amarillos, con posesiones largas, trataban de imponer su estilo, sin prisas pero sin pausas. El colombiano Bacca remató con tibieza un buen servicio del ilerdense Xavi Quintillà y, también antes del minuto 10 de juego, Javi Ontiveros se atrevió con un disparo desde la media distancia.

El Girona se asomaba poco, aunque la verticalidad de Àlex Gallar generó algún desasosiego. El paso de los minutos y la sensación de no verse excesivamente agobiados fue animando a los locales, aunque las ocasiones claras aún no aparecían por Montilivi.

A la media hora, una destacada circulación de balón fue culminada por un disparo, desde dentro del área, de Cazorla, que no encontró portería por poco.

El asturiano puso en marcha el córner que Anguissa cabeceó por encima, en otro aviso antes del descanso, aunque el primer tiro entre palos fue de Àlex Granell, quien quiso aprovecharse de un terreno de juego deslizante para hacer trabajar a Andrés, quien detuvo en dos tiempos.

Brandon Thomas lo probó, equilibrando el balance ofensivo de un acto inicial con claro dominio amarillo, pero con reparto de ocasiones no demasiado nítidas, de ahí el 0-0 con el que los contendientes llegaron al descanso.

INTERCAMBIO DE GOLPES / El intercambio de golpes prosiguió en la reanudación del encuentro, con otro cabezazo del central Alcalá a la salida de un córner. A continuación, Ontiveros tardó unas décimas de segundos de más, lo que dio tiempo a Ramalho a interceptar su trallazo. No hacía bien el Submarino en fomentar esa ida y vuelta adoleciendo del control previo. El Girona sobresaltaba al Submarino de nuevo a balón parado pero, curiosamente, así llegó el 0-1. Funes Mori remachaba un saque de esquina de Cazorla en el minuto 54.

El tanto no desanimó al Girona. Andrés Fernández abortó el disparo de Jozabed, de la misma forma que, en el consecuente contraataque, Juan Carlos hizo lo propio ante el asturiano.

SIN CONTEMPLACIONES / A diferencia de la sufrida noche copera de Orihuela, esta vez el Villarreal sí evitó cualquier disgusto. Santi Cazorla ejecutó el 0-2 (minuto 79), aunque el encargado de ajusticiar al Girona fue Chukwueze.

El 11 del Submarino, relevó de un apagado Ontiveros, firmó una jugada maradoniana resuelta con una certera definición que levantó al público del Girona de sus asientos. Certificada la lógica eliminación de los suyos, al menos pudo llevarse a casa una acción que vale por todo un encuentro, mitigando el frío y el remojón en una noche de perros.

MOMENTO DE DISFRUTAR / El Submarino, en los 20 minutos finales, se limitó a disfrutar. El propio Samu, en una reedición de la acción anterior, casi firma el cuarto, lo mismo que Bacca. El colombiano, necesitado de goles después de la lesión de Gerard Moreno y la cesión de Toko Ekambi al Olympique de Lyón, tuvo las últimas ocasiones. Era como si sus propios compañeros, conscientes de la necesidad de que el 9 vea portería, le buscasen pero no pudo redondear la fiesta.

DEBUT DE FER NIÑO / Javi Calleja aprovechó la placidez de los compases finales para hacer debutar, en partido oficial, a Fer Niño, otro de los canteranos a los que da la alternativa. El encuentro estaba para ver hasta cuánto ampliaba la renta, pero la insistencia del Girona casi le conduce al premio de la consolación del gol del honor, pero el poste se lo negó a Marc Gual y Vicente Iborra a Àlex Gallar.

El Submarino, sin los apuros de Orihuela, solventó su pase a octavos, que se cobraron otras ilustres víctimas. El viernes, sorteo de octavos. Una ronda más que, a priori, elevará la exigencia en esta Copa del Rey que el Villarreal se toma muy en serio.