+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Mediterráneo:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

El nuevo escenario catalán

Puigdemont contra todos

El expresidente viajará a Dinamarca para ofrecer una conferencia y reunirse con diputados. Desaira a ERC al decir que prefiere «ser ‘president’ que presidiario» y propone ejercer desde Bélgica

 

Inés Arrimadas se entrevistó con el presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, ayer. - JOAN CORTADELLAS

DANEIL G. SASTRE / ROGER PASCUAL
20/01/2018

Carles Puigdemont demostró ayer que sigue con una sola idea en la cabeza: repetir como presidente de la Generalitat. Para conseguir ese objetivo no le importa desairar a sus socios ni proponer fórmulas que hace pocos meses habrían sonado a ciencia ficción, como la de gobernar Cataluña desde Bruselas y por internet. Sectores de todos los partidos, algunos abiertamente y otros con un silencio incómodo, rechazan la idea de un president a distancia.

Sin embargo, eso no arredra a Puigdemont. El expresidente catalán, entrevistado en Catalunya Ràdio, ha defendido su derecho a ser investido por el Parlament contra todas las dificultades. Sin aclarar si cumplirá con su promesa repetida durante toda la campaña de volver tras las elecciones, ha asegurado que es más fácil dirigir la Generalitat desde el extranjero que desde la cárcel.

«Entre ser president y ser presidiario, escojo lo primero porque creo que puedo servir mejor al país», dijo sin importarle si la frase molestaba a ERC. El partido, que se ha comprometido a votar la investidura de Puigdemont aunque duda que pueda soslayar los problemas legales, tiene a su líder, Oriol Junqueras, en la cárcel desde hace 78 días.

El diputado de ERC Gerard Gómez del Moral expresó con rotundidad el malestar de los republicanos. «Puigdemont debería ser el candidato a la investidura, pero ahora bien, estas declaraciones me duelen, hay cuatro personas en la cárcel, cualquiera de ellos seguro que elegiría cualquier otra situación antes que ser presidiario. No entiendo la falta de tacto, me duele mucho», dijo.

El hecho de que el expresidente no quiera entrar en prisión -su equipo buscó sin éxito un pacto con el Tribunal Supremo que le garantizara inmunidad- y de que defienda incluso el «uso de las tecnologías» para gobernar a distancia da una idea de su voluntad de resistir a toda costa. Y, para hacer valer la victoria de Junts per Catalunya sobre ERC el 21-D, lanzó otro mensaje a sus socios: «El plan es restituir las instituciones catalanas. Estamos comprometidos todos los de la mayoría, es lo que acordamos».

También su visita de la próxima semana a Dinamarca invita a pensar que Puigdemont no tiene ninguna intención de abandonar el foco mediático. El expresidente catalán dejará Bélgica por primera vez desde finales de octubre -viajó allí después de proclamar una república que no tuvo efectos prácticos- para participar en varios actos. El lunes pronunciará una conferencia en la universidad de Copenhague sobre la situación política en Cataluña: fue su propio equipo quien pidió que se le invitara. El martes se reunirá con varios diputados daneses afines en la sede del Parlamento del país.

En Junts per Catalunya admiten que la visita entraña “ciertos riesgos”, aunque no temen que la salida de Puigdemont de Bélgica pueda poner en riesgo su libertad.

INMUNIDAD PARLAMENTARIA / Elsa Artadi, diputada de JxCat, dijo que, en opinión de su formación, Puigdemont también debería tener garantizada en España la «inmunidad parlamentaria». Sin embargo, en territorio español sí está vigente la orden de detención que, con casi toda probabilidad, provocaría el ingreso en prisión del expresidente en cuanto cruzara la frontera.

Puigdemont espera convertirse en ‘president’ pese al informe de los letrados del Parlament en contra de una investidura telemática y pese a la opinión mayoritaria tanto en ERC como en el PDECat de que Catalunya precisa un Ejecutivo que gobierne desde el primer día. Y para hablar sobre su futuro espera reunirse en breve con Roger Torrent, recién elegido presidente del Parlament.

En nombre de Junts per Catalunya, Artadi y Eduard Pujol han trasladado a Torrent que su candidato sigue siendo Puigdemont, opción que ERC asume con mucho menos entusiasmo. Se ha podido volver a constatar en la intervención de Raül Romeva, que se ha reunido antes junto a Marta Rovira con el nuevo presidente del Parlament.

Inés Arrimadas cerró la ronda de contactos de Torrent con la advertencia de que si pretende viajar para entrevistarse con el exjefe del Ejecutivo catalán se lo pague de su bolsillo.

Torrent propondrá posiblemente el lunes candidato y seguramente será Puigdemont.