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Sucesos

 

TRIBUNALES

Una banda se enfrenta a 81 años de cárcel por apalear a un matrimonio

Los tres ladrones actuaron con extrema brutalidad en Les Useres para llevarse 1.000 € en efectivo y 6.600 en joyas

 

Ramón Cuevas y María Fina Beltrán durante la entrevista que concedieron a ‘Mediterráneo’ tras el brutal asalto. - MEDITERRÁNEO

YOLANDA TENA SOLA-VERA
22/03/2017

La Fiscalía de Castellón pide un total de 81 años de cárcel para una banda de ladrones, formada por tres integrantes, que en abril del 2011 apalearon con extrema brutalidad a un matrimonio de ancianos de les Useres --que entonces tenían 73 y 71 años--, tras asaltar su casa en plena madrugada. El juicio se celebrará el martes, a partir de las 11.30 horas, en la Audiencia de Castellón.

Según el escrito de acusación formulado por el Ministerio Público, los hechos se remontan a la noche del 9 de abril, hace ahora seis años. Los ladrones, multirreincidentes y con varias condenas por delitos de robo con violencia, con ropas oscuras, guantes y pasamontañas, se dirigieron a la vivienda de Ramón Cuevas y María Fina Beltrán que en esos momentos dormían. Los delincuentes entraron por unas escaleras de piedra que daban a la terraza y tras acceder a la casa se dirigieron al dormitorio de las víctimas abalanzándose sobre el matrimonio de forma inesperada.

Los acusados, como sostiene el fiscal, comenzaron a propinarles puñetazos y golpes por todo el cuerpo, al tiempo que los cogían del cuello y les exigían que les dijeran dónde estaba el dinero.

Tal y como narró tras el terrible suceso Ramón Cuevas, en declaraciones a Mediterráneo, cuando estaba ingresado en el Hospital General: «Lo primero que hice fue decirles dónde estaba el dinero, porque hacía unos días que había ido al banco y tenía guardados 1.000 euros, pero aún querían más y no paraban de golpearnos... Les dije que el resto lo tenía ya todo en el banco y nos apalearon todavía más». Los delincuentes los ataron de pies y manos con cables eléctricos y les metieron un trapo en la boca para que no pudieran pedir auxilio.

LO REVOLVIERON TODO 

La banda pudo hacerse con un botín de 1.000 euros en efectivo y 6.671 en joyas, huyendo del lugar, dejando a Ramón y a María Fina inmóviles durante casi 20 horas. Fue la hija de ambos, María José, la que al ver que no respondían al teléfono decidió acercarse a la casa donde los encontró heridos y amordazados en el suelo.

Ramón, que estuvo tres días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), tenía siete costillas rotas y múltiples hematomas, principalmente en la cara y la cabeza, así como los dos brazos y las manos quemadas por el cable y la fuerza que emplearon los encapuchados contra él cuando le ataron las manos. Por su parte, su esposa, acabó con dos costillas fracturadas y numerosas llagas tras casi 20 horas sin poder moverse. «Creía que ese era nuestro final, que nos moríamos», decía.

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