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El Periódico Mediterráneo

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Nueva normativa

"Venderé perros, pero fuera de la tienda"

Los criadores ven "contradicciones" en la ley de maltrato animal y piden que se centre en perseguir el abandono y la venta ilegal EEl texto se aprobó ayer en el Consejo de Ministros

Noelia Manzano, en la última tienda de la ciudad que todavía vende perros y gatos de cría.

Noelia Manzano lleva veintidós años trabajando en el sector de los animales de compañía. Primero como empleada y ahora al mando de Bichos, la única tienda de Vigo que todavía vende perros y gatos. Aunque, en general, celebra la llegada del anteproyecto de la nueva ley de maltrato animal, advierte “contradicciones” que, augura, “afectarán sobre todo a las personas que tenemos todo en orden y cumplimos las normas”. Hay un aspecto del texto que se aprobó ayer en segunda vuelta en el Consejo de Ministros que tacha de “efectista”. Se trata de la prohibición de exhibición venta de animales (perros y gatos, fundamentalmente) en tiendas de cara al público. En el caso de Manzano, ella misma es criadora de animales y colabora con otros cuarenta por toda la península especializados por tipo de raza: “Este aspecto de lo que se sabe de la ley es absurdo. Si sale adelante, no voy a poder vender perros en la tienda, pero lo podré seguir haciendo en mi casa o en cualquier otra parte”.

Esta criadora ve “estupendamente” que “se tome en serio de una vez el comercio de animales”, pero, dice, “se han pasado de frenada”. Ella y los criadores con los que trabaja llevan años denunciando la cría ilegal –muchas veces vox populi ante la inacción de la Administración– en todo el Estado español y conocen de primera mano “las carencias del Seprona a la hora de abrir investigaciones”.

De hecho, la legislación gallega ya obliga a todos estos centros a estar dados de alta en el Rexistro Galego de Núcleos Zoolóxicos, donde tienen que acreditar la correcta adecuación de los espacios de tenencia y un programa zoosanitario de manejo, higiene y profilaxis firmado por el veterinario responsable, entre otras exigencias. También la trazabilidad y la obligación de la aplicación del microchip.

A pesar de todo, Noelia Manzano también ha sabido ver puntos positivos de la legislación y sus pasos previos: “Por ejemplo, antes se vendían muchos animales de cría ilegal por internet que parece que ahora están siendo más perseguidos”. También recuerda el ‘boom’ de finales de los noventa con la llegada de perros de Europa del Este sin ningún tipo de garantía. “En este sentido, la pandemia ha beneficiado la cría nacional porque se han impuesto más exigencias a la importación de este tipo de animales”. Antes, recuerda, “era un absoluto descontrol. Los animales se morían por el camino, no traían papeles, se falseaban pedigríes... Veías de todo”.

Perseguir la cría ilegal

A juicio de Manzano, lo fundamental es “perseguir la cría ilegal y el abandono”. En este punto, explica, es más complejo “para los recursos que tiene la Guardia Civil”. “Los agentes del Seprona vienen periódicamente a inspeccionarme la tienda. Siempre está todo en orden y ellos ya lo saben, pero para quien hace las normas es más fácil controlar a los que estamos registrados y tenemos todo en orden que buscar criaderos ilegales”, lamenta.

Lo cierto es que la nueva norma no deja de lado esta problemática y prevé endurecimientos de las penas de cárcel por abandono y maltrato, pero también por cría y venta de animales. A nivel social también se precisa divulgación: “A día de hoy, todavía hay gente viniendo a buscar perros con los que hacer cruces. Así estamos. La gente realmente no sabe que para eso hay que tener licencia”. Aunque la propietaria de Bichos también señala “mucho desconocimiento de las normas en general” y argumenta: “Yo te puedo garantizar que la mitad de los perros que vienen a la peluquería de la tienda no tienen microchip y eso que es obligatorio”.

Las claves de la norma: maltrato, sacrificios, circo y abandonos

El anteproyecto de ley de protección, derechos y bienestar de los animales aprobado ayer en el Consejo de Ministros tiene como eje fundamental el endurecimiento de las penas por maltrato a través de una reforma del Código Penal, según adelanta el Ministerio de Derechos Sociales, liderado por Ione Belarra. A su vez, pretende prohibir la utilización de animales en actividades y espectáculos en los que puedan sufrir daño, crueldad o muerte, como las peleas de gallos o el tiro al pichón. De esta forma, el proyecto legislativo está listo para iniciar su tramitación parlamentaria donde se prevén enmiendas que los grupos todavía no han adelantado.

El anteproyecto contempla el endurecimiento del delito por maltrato, que en caso de resultado de muerte llega a penas de hasta los 24 meses, que se elevarán hasta los 36 meses en el caso de que concurra más de un agravante. Además, se incluye en estos supuestos a todos los animales vertebrados, como por ejemplo los jabalíes, cuyo maltrato no conllevaba reproche penal hasta ahora. La ley también contempla la prohibición de sacrificio de animales de compañía, salvo que concurran motivos sanitarios y eutanásicos. Por otro lado, se prohíben los circos con animales y la comercialización de perros, gatos y hurones en las tiendas de mascotas, así como su exhibición y exposición al público con fines comerciales. Asimismo, los zoos y delfinarios se reconvertirán, tal y como planea el anteproyecto, en centros de recuperación de especies autóctonas.

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