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LA FISCALÍA PIDE 11 AÑOS

Un pederasta reincidente de la Vall d'Uixó vuelve a juicio por abusos

Una víctima recuerda que le dio ositos de gominola y lo masturbó en su coche

El vecino de la Vall, de 65 años, frente al tribunal ayer.

Un vecino de 65 años de la Vall d’Uixó, ya condenado años atrás por un delito contra la libertad sexual de un menor, se volvió a sentar ayer en el banquillo de los acusados de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial por presuntos abusos a otros dos niños y grabación de pornografía infantil. 

La Fiscalía, que inicialmente pedía 14 años de cárcel, dejó su petición en once al final del juicio oral. Asimismo, solicita ocho años más de libertad vigilada.

Los dos menores declararon ayer en la vista oral y, aunque incurrieron en algunas contradicciones respecto a sus declaraciones previas ante la Guardia Civil y el juzgado de instrucción, aseguraron haber sufrido tocamientos en el párking de les Coves de Sant Josep cuando tenían unos 12 años, en mayo del 2015.

Explicaron que el procesado se ofrecía a llevarlos a la playa de Xilxes en su furgoneta por un euro y medio y que ellos aceptaban, sin saberlo sus familias. Uno de los menores afirmó en su declaración que el acusado le dio ositos de gominola y que luego lo masturbó dentro del vehículo.

Pornografía en sus dispositivos

Agentes de la Guardia Civil también declararon como testigos en el juicio y recordaron que se incautaron en casa del procesado de tarjetas de memoria, USBs y otros dispositivos electrónicos en los que hallaron imágenes sexuales protagonizadas por menores (de entre 12 y 16 años, según los agentes citados a declarar).

Por su parte, el valldeuxense acusado negó tanto los abusos como la producción de pornografía infantil. Dijo, a preguntas de las partes, que las imágenes halladas estaban grabadas de la televisión y negó que en ellas aparecieran niños. «Son personas adultas», recalcó el procesado en su turno de palabra durante el juicio oral.

Sin embargo, el Ministerio Público recalca en su escrito de acusación que el procesado tenía en su poder más de 400 archivos de contenido pornográfico infantil --en las que aparecen los genitales y los glúteos de varios adolescentes-- y que llegó a hacer una foto en calzoncillos a una de las víctimas mientras se quitaba el bañador mojado en su furgoneta.

A ojos del Ministerio Público, el objetivo del adulto era el de satisfacer su deseo libidinoso a través de las imágenes incautadas.

Finalmente, los dos menores decidieron denunciar los hechos tras comunicarlos a sus familias.

El juicio quedó ayer visto para sentencia y el tribunal de la Sección Segunda deberá ahora analizar las pruebas y decidir si vuelve a condenar al valldeuxense por delitos contra la libertad sexual. Al procesado no se le pueden tener en cuenta los antecedentes al haberse archivado la ejecutoria de la anterior sentencia en el 2005 (dos años y tres meses).

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