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Caso Abierto - El Periódico Mediterráneo

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INVESTIGACIÓN EN CURSO

El lugar donde ha aparecido el cadáver de Catí es zona de pastoreo y caza

El paraje tiene un acceso difícil y no suele estar frecuentado por senderistas, pero sí que suele haber paso de gente

Imagen de archivo del dispositivo de búsqueda del cazador desaparecido hace un año en Catí.

La zona de Catí en la que el domingo por la mañana se encontró el cadáver de una persona en avanzado estado de descomposición, a pesar de tener un difícil acceso, suele estar frecuentada por grupos de cazadores y pastores, tal y como han confirmado a Mediterráneo vecinos de la localidad consultados. No es que se trate de un lugar de paso habitual, de hecho, los senderistas, según comentan, nunca llegan hasta allí, pero los colectivos mencionados sí que la pisan de una manera habitual.

De hecho, como ya relató ayer este periódico, fueron varios cazadores los que hicieron el hallazgo mientras participaban en una batida de jabalís. Sobre las 12.30 horas del segundo día de Navidad, se dieron cuenta de que había un bulto envuelto en lo que parecían mantas. Cuando se acercaron, comprobaron que era el cadáver de una persona, aunque muy deteriorado como para identificarla a simple vista. Lo único que hicieron fue avisar a la Guardia Civil para que se hiciera cargo del cuerpo, como así sucedió.

Extraña coincidencia

Poco más ha trascendido de este suceso, salvo la extraña coincidiencia que está en boca de muchos en la zona, pues el muerto ha aparecido a más o menos un kilómetro de distancia en línea recta del lugar en el que, el pasado mes de septiembre, encontraron sin vida al cazador de Catí desaparecido el 27 de diciembre del 2020, otra concurrencia que podría ser solo una macabra casualidad, pues este último cuerpo ha aparecido justo un año después de que se viera por última vez a Felipe Boix.

A falta de saber qué información arroja sobre la causa de la muerte la autopsia que va a practicarse al cadáver, desde la Guardia Civil únicamente confirman que están investigando la aparición de «restos humanos antiguos», y que las diligencias está en manos del juzgado de primera instancia e instrucción nº 1 de Vinaròs.

No es un vecino

Parece descartado sin dudas que se trate de un vecino, pues como avanzó el alcalde, Adrià Puig, no se echa en falta a nadie. A partir de ahí, y ante la falta de datos oficiales, lo único que se comenta son meras especulaciones.

Si bien es cierto que en el lugar también apareció documentación, ya se remarcó ayer que el estado de deterioro del cuerpo era tal, que era imposible vincularla en una primera inspección.

Los investigadores tienen entre manos la resolución de varias incógnitas. La principal, determinar si ha sido una muerte natural, voluntaria o violenta; otra, cuándo se produjo el fallecimiento, y entre las más complicadas, averiguar por qué estaba precisamente en ese lugar y cómo llegó hasta allí, teniendo en cuenta que si los restos son «antiguos», algún cazador o pastor pudo haberlos visto antes.

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