VILLARREAL CF

El gol anulado a Brereton Díaz en el Sevilla-Villarreal traiciona el espíritu del VAR

Díaz de Mera, a escasos metros, valió el 1-2 del internacional chileno, pero dio marcha atrás contraviniendo lo que especifica el protocolo

El gol anulado a Brereton Díaz en el Sevilla-Villarreal traiciona el espíritu del VAR

El gol anulado a Brereton Díaz en el Sevilla-Villarreal traiciona el espíritu del VAR / AGENCIAS

Juan Francisco de la Ossa

Juan Francisco de la Ossa

El gol anulado a Ben Brereton Díaz en el descuento del Sevilla-Villarreal, que significaba el tanto de la victoria del Submarino, es el más claro ejemplo de que se traiciona el espíritu con el que nació el VAR.

Díaz de Mera, a escasos metros de la controvertida acción entre el local Kike Salas y el visitante Ben Brereton Díaz, concedió el 1-2 e, incluso, se encaró inicialmente con los futbolistas locales. Sin embargo, Prieto Iglesias le llamó a capítulo y el manchego se acercó a verlo al VAR. Después de varias revisiones, consideró punible el leve contacto y dejó a Marcelino García Toral sin su cuarta victoria consecutiva, provocando el enfado del técnico asturiano en la sala de prensa y de Fernando Roig Negueroles todavía en las entrañas del Ramón Sánchez-Pizjuán: «Nos han robado claramente dos puntos», soltó el consejero delegado.

Uno de los máximos mandamientos del fútbol es que, ante la duda, hay que dejar seguir. Es la esencia de este deporte, que, con la multiplicación de las cámaras, es susceptible de rearbitrarlo todo. Acciones como la del canterano del Sevilla y el anglo-chileno se dan por decenas en los 90 minutos; algunas, tan importantes como que un jugador vea una amarilla que acarrea expulsión, se quedan en el limbo. Contactos mayores que el de esa jugada, en córneres e incluso saques de banda, o no se revisan o no se consideran merecedoras de castigo.

El gol anulado a Brereton Díaz en el Sevilla-Villarreal traiciona el espíritu del VAR

El gol anulado a Brereton Díaz en el Sevilla-Villarreal traiciona el espíritu del VAR / DAZN

Lo que dice el protocolo

La acción que habría supuesto el 1-2, en Nervión, traiciona el espíritu del VAR y contraviene el protocolo de la aplicación del sistema del videoarbitraje, como se recoge en la web www.theifab.com.

Dicho documento arranca señalando específicamente que «el protocolo del árbitro asistente de vídeo (VAR) se ajusta, en la medida de lo posible, a los principios y la filosofía de las reglas de juego».

 Más adelante, en su listado de los 12 principios que rigen la aplicación del VAR, se recalca que éste «puede asistir al árbitro únicamente en caso de que se produzca un error claro, obvio y manifiesto o un incidente grave inadvertido». Si el árbitro, el juez principal en un partido --aunque, hoy en día, ya es una figura cada vez más cuestionable--, que está en la cancha y es el que interpreta el juego, considera que no hay falta de Breretron Díaz, ¿por qué después, previa revisión en la pantalla, a cámara lenta, fotograma a fotograma, le lleva a considerar que el contacto es lo suficientemente fuerte como para dar un giro de 180 grados a su decisión inicial?

Más allá de la física, la dinámica y otras leyes que entran en juego en un campo de juego, se trata transgredir la pureza de esta disciplina (aquello de que «es un deporte de contacto»), que parece jugarse a otra cosa a medida que avanzamos en el tiempo, encaminándose hacia un callejón sin salida debido a su robotización.