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OPINIÓN

La opinión de José Luis Lizarraga | ¿La primera crisis de Emery en el Villarreal?

Su honestidad le hizo meditar si irse en su primer año en caso de no lograr los objetivos

Unai Emery, en el Estadio de la Cerámica en un partido del Villarreal CF.

Unai Emery, en el Estadio de la Cerámica en un partido del Villarreal CF. AGENCIAS

Unai Emery es un perfeccionista. Le considero algo más que un simple entrenador del primer equipo y, por encima de todo, un hombre de club. Impulsivo a veces, como entusiasta de su trabajo. Analiza minuciosamente hasta el más mínimo detalle, por lo que me resulta extraño que el Villarreal CF continúe acumulando errores tan mayúsculos en demasiados partidos. La lista es extensa y le ha costado un chorro de puntos al equipo amarillo, que le han alejado de los puestos nobles.

En este mundo del fútbol he conocido jugadores, técnicos, directivos y diría que hasta aficionados de todos los tipos. En tantos años uno ha aprendido a separar el grano de la paja y con ello a distinguir entre lo que merece, y no, la pena. A Emery se le ve venir enseguida. Tiene un gen bueno, de tipo honesto que no sabe esconder cuando se siente mal o cuando no le gusta algo. Es directo y dice lo que piensa, lo que no abunda en una sociedad que camina al bienquedismo y a la excesiva exposición pública de determinados momentos de su vida, siempre orientados a la llamada cultura del like. Y cuando todos nos quejamos de ello, gente como Emery confiere un toque fresco y puro al mundo del fútbol. El entrenador del Villarreal reúne una gran categoría personal, con una profesionalidad a prueba de dudas. 

Contaba el periodista Pedro Morata, en una entrevista en Mediterráneo, que Emery le había confesado, tras perder ante el Valencia, que había venido al Villarreal para hacerlo crecer y acercarlo a puestos de Champions y que si al final de temporada no lo lograba, le iba a decir a Roig de marcharse amistosamente. Eso solo puede salir de un hombre honesto, que espero esté muchos años en el club 'groguet'. Y creo que también posee una gran capacidad para reconocer sus errores y ahora le está dando vueltas a cómo revertir esta espiral de resultados negativos. No me gustó el Villarreal en Berna, pese al 1-4 y tampoco en San Mamés, sin embargo me encantó ante el Manchester, Atalanta, Granada…pese a no ganar.

Un gran equipo debe controlar los partidos, como ha hecho el Villarreal en gran parte de la etapa Emery y eso se ha perdido. Creo que el entrenador ha hecho esfuerzos para encajar a varios jugadores importantes en el once, corriendo el riesgo de formar un bloque que ha perdido la manija, aunque somete a sus rivales durante muchos minutos. La clave es recuperar el equilibrio. Pienso que Emery lo tiene muy claro y ya está maquinando como resolver lo que podría denominarse primera crisis. 

Y me viene a la mente una anécdota de Bertrand Russel que leí hace poco. En una ocasión le preguntaron al filósofo que si le dieran a escoger entre saber más o ser feliz, ¿qué elegiría? Y contestó: Seguir aprendiendo. La clave es saber, y reconocer, que debemos mejorar día a día. El Villarreal es un equipazo, pero también debe corregir sus errores.

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