Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

ECONOMÍA

El lobi citrícola viajará en noviembre a Bruselas para plantar cara a Sudáfrica

El sector quiere aprovechar que Europa negocia un tratado que ha resultado nefasto para la naranja de Castellón

Las naranjas procedentes de países como Sudáfrica están presentes en la mayoría de supermercados europeos.

Las próximas semanas serán cruciales para el futuro del sector citrícola de Castellón. En apenas unos días arrancan en Bruselas las negociaciones para la revisión del Tratado de libre comercio con Sudáfrica, un acuerdo que se firmó hace ahora cinco años y que ha sido nefasto para la naranja valenciana. Y no solo porque las exportaciones desde este país a Europa superaron el millón de toneladas en 2020 y compiten en desigualdad de condiciones con el producto autóctono, sino también por la presencia de plagas y productos fitosanitarios . El sector lleva años clamando contra un acuerdo que le aboca a la ruina y ahora se presenta una oportunidad que el lobi citrícola valenciano no está dispuesto a desperdiciar. 

Europa tiene la última palabra y para recordarle todo lo que se juega la naranja valenciana, representantes de la Conselleria de Agricultura, las organizaciones agrarias Unió de Llauradors y AVA, las Cooperatives Agro-alimentàries, Intercitrus y el Comité de Gestión de Cítricos viajarán a Bruselas entre finales de noviembre y principios de diciembre para presionar a la UE. «El jueves se dio un paso importante cuando el Gobierno español pidió a Europa la consideración de los cítricos como producto sensible», explica Carles Peris, secretario general de la Unió de Llauradors, que insiste en que ahora es Europa quien tiene la última palabra.

El lobi citrícola estará en Bruselas para defender los intereses del sector y la europarlamentaria Inmaculada Rodríguez-Piñero ya le ha remitido una carta a la comisaria de Salud y Seguridad Alimentaria en la que le recuerda los estragos que ha causado el cotonet  en la citricultura valenciana (una plaga importada de Sudáfrica ) y el peligro de que entren otras plagas. Rodríguez-Piñero insta a aplicar el tratamiento en frío a la fruta procedente de este país. 

Compartir el artículo

stats