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El Periódico Mediterráneo

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CD CASTELLÓN

El banquillo del Castellón, toda una temporada al borde del ataque de nervios

Ocho expulsiones entre Sergi Escobar, Emilio Isierte, el fisioterapeuta, el preparador físico y un asistente

El cuarto árbitro advierte a Sergi Escobar, al dirigirse a sus jugadores, en un partido disputado en el Estadio Castalia. GABRIEL UTIEL BLANCO

El Comité de Competición ha saldado el jaleo del Estadio Balear librando a Sergi Escobar de un castigo, pero imponiendo cuatro partidos de sanción al preparador físico Sergi López. Es el último ejemplo, tal vez el más significativo por la dureza del correctivo, de cómo se ha comportado el banquillo del CD Castellón a lo largo de toda la temporada, donde hasta cinco miembros distintos han sufrido un total de ocho expulsiones. Al borde de un ataque de nervios permanente.

La temporada ya arrancó movida por la roja de Sergi Escobar en el Carlos Belmonte, por la que le cayeron dos encuentros. El almazorense se perdió un tercero (asistió, desde la grada del Nou Estadi Costa Daurada, al 3-0 contra el Gimnàstic), al cumplir ciclo (cinco amarillas), algo no demasiado normal en un entrenador. Su asistente Jacint Guimerà también ha sufrido dos expulsiones: en el partido de casa contra el Gimnàstic y durante el Castellón-Algeciras (de hecho, ya no estuvo ejerciendo su función el pasado domingo; ni tampoco podrá hacerlo este sábado en Castalia frente al Villarreal B, pues le impusieron dos partidos debido a su reincidencia). Al igual que el preparador físico, echado hacia el final de la derrota en casa ante el Atlético Sanluqueño. El Comité de Competición le ha castigado con dos encuentros debido a sus «protestas al árbitro» y otros tantos por «actitud de menosprecio o desconsideración hacia los árbitros, directivos o autoridades deportivas», en plena tormenta de la derrota frente al Atlético Baleares. En consecuencia, ha dicho adiós a la temporada.

Es decir, que este sábado, en el derbi, Escobar no tendrá a su lado ni a su asistente Guimerà ni al preparador físico López.

Tensión extendida

Esta crispación ha alcanzado al fisioterapeuta Cristian Contador (expulsado en Castalia ante Sevilla Atlético y Linense) o, incluso, al pausado Emilio Isierte (le echaron en el Algeciras-Castellón por «encararse con el banquillo adversario».

Además, el delegado de equipo Antonio Manchado, el también asistente Nacho Gisbert o el médico Antonio Giner han sido amonestados a lo largo del ejercicio.

El Castellón, como se ve sobradamente demostrado, ha estado en el ojo del huracán, en el centro de la diana de árbitros y comités disciplinarios. No solamente por el comportamiento de sus jugadores, sino por los integrantes del banquillo, tal vez llamados a mantener la calma y la sangre fría de la que adolecen los futbolistas, con las pulsaciones a mil.

Sergi Escobar, el portavoz del descontento

En este sentido, Escobar se ha convertido, de manera cíclica, en el portavoz oficial del descontento institucional del Castellón hacia las actuaciones arbitrales. Comenzó muy fuerte la temporada con sus denuncias (el 3-1 del Albacete con la mano, la roja a Mario Barco en La Línea de la Concepción y los cuatro encuentros de castigo que le impusieron...), luego se difuminó en cuanto los resultados fueron positivos (aquellas 10 jornadas sin perder)... Sin embargo, en los últimos tiempos, han recobrado con fuerza: el gol en fuera de juego del 1-0 del Andorra y un penalti no pitado, otro que tampoco le señalaron aquí contra el Albacete y la explosión con esas declaraciones en torno a la conspiración después de perder el domingo en Palma.

Estamos hablando de un Castellón que, según el ránking actualizado esta semana de la RFEF al Juego Limpio, es el segundo del grupo por la cola (156 puntos de penalización), con 93 amarillas y siete expulsiones de jugadores.

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