El Consejo Jurídico Consultivo de la Comunidad Valenciana ha dictaminado a favor del Ayuntamiento de Benicarló para resolver el contrato con la empresa adjudicataria de las obras de la antigua N-340. La alcaldesa, Xaro Miralles, firmó el decreto de incoación del procedimiento administrativo el pasado mes de abril tras los problemas ocasionados por la mercantil al dejar paradas las obras desde hace meses. Los trabajos se adjudicaron con una rebaja del 27% sobre el presupuesto de licitación y la empresa se negaba a asumir los imprevistos que surgieron.

La falta de entendimiento entre el consistorio y la empresa adjudicataria no es una novedad; desde que se iniciaron los trabajos, ya con retraso sobre la fecha estipulada, las discrepancias han sido continuas. De hecho, Miralles asegura que "los problemas con la empresa adjudicataria comenzaron en el mismo momento de arrancar las obras, y esto nos ha llevado por un calvario de casi dos años que hoy, con este dictamen del Consejo Jurídico Consultivo, llega al final".

En este mal estado se encuentra la antigua N-340 tras el abandono de la constructora por su paso. María José Sánchez

El CJC considera que el Ayuntamiento puede resolver el contrato por "incumplimiento culpable" de la empresa. Una vez resuelta la relación con la empresa adjudicataria, se volverá a abrir el proceso de licitación por el valor de las obras que quedan por ejecutar. "Nuestra voluntad es retomar las obras lo más pronto posible y poner fin a esta pesadilla de una vez por todas; volveremos a licitar las obras y esperamos que en un plazo de 2 o 3 meses puedan estar ejecutadas", apunta la munícipe, que se ha mostrado satisfecha por el dictamen, "por fin vemos la luz a toda la problemática de las obras de la carretera, que tantos problemas ha ocasionado al vecindario, a las empresas de la zona y, en definitiva, a todo Benicarló".

En julio del 2019, el Ayuntamiento adjudicó la primera fase de la reforma del tramo urbano de la antigua carretera nacional 340, para convertirla en un bulevar periférico, a Binaria Compañía General de Construcciones por un importe de 697.052,73 euros (IVA incluido). Estaba previsto que las obras arrancasen en el mes de septiembre de 2019 y tuviesen un plazo de ejecución aproximado de 5 meses, pero no fue así. La "dejadez de la mercantil", como apunta la alcaldesa, con continuas demoras y, finalmente, el parón definitivo de las obras desde hace meses, ha provocado que, a día de hoy, las obras sigan empantanadas.

El parón afecta también seriamente a la seguridad vial en el tramo afectado, donde las rotondas están señalizadas de forma provisional y aun permanece abandonado gran cantidad de material de obra.