"En mi vida me había topado como una situación igual". El que lo dice es el vila-realense Raúl Puchol, el popular periodista radiofónico de Cope Castellón y no menos popular speaker de un buen buen montón de carreras a pie, triatlones y otros eventos deportivos que se celebran a lo largo y ancho de la provincia de Castellón y de la Comunitat Valenciana. Y para hacernos una idea del insólito final que se vivió el pasado domingo en el Triatlón Sprint de Sagunt recalcamos lo de "en mi vida me había topado con una situación igual" en boca de quien ha narrado la entrada a meta de más de 500 eventos de este tipo, "unas 70 carreras por año", destaca Puchol, aún en shock por lo vivido.

El esprint final

Les ponemos en antecedentes. Últimos metros de la prueba de running. Mateo Bustos, del Club Multiesport Benitatxell, encara muy destacado la recta final. A escasos metros de arrancar la cinta de llegada se detiene un instante para celebrar su victoria... sin advertir que por detrás llega a toda velocidad Germán Cister (Club Triatlón TriCanet), que es finalmente quien le arrebata el triunfo al sorprendidísimo Mateo.

La carrera con el esprint final más surrealista

La carrera con el esprint final más surrealista

Raúl Puchol se quedó "mudo". Su fantástico vozarrón, familiar para los castellonenses por la radio y por sus cuñas comerciales, se quedó atascado ante la monumental metedura de pata del atleta. En el silencio se escucha el análisis de una espectadora, que no pudo reprimirse: "Ay que te cogen... ¡Pero idiota!", soltó al presenciar la escena.

Raúl Puchol ejerciendo como speaker durante una carrera

Raúl Puchol ejerciendo como speaker durante una carrera El Ciclismo Nos Une

"No sabia qué decir en ese momento. Una cosa es lo que pensaba en ese momento y otra la que hice. Me salió algo así como acabamos de presenciar un final inédito. Después hice un silencio y añadí hasta que no se cruza la línea de meta no se pueda dar a nadie como ganador", rememora Raúl Puchol, que tardará en sacarse de la cabeza la estampa de Mateo Bustos al ser sobrepasado.

Sin embargo, a pesar de lo surrealista del momento, la deportividad primó en la postmeta y en la entrega de premios. Mateo reconoció su error y felicitó al ganador. Y tomó buena nota. Seguro que no le volverá a pasar.