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turisme impone condiciones más estrictas

El 'boom' de los pisos turísticos toca techo en Castellón por la nueva ley y el agotamiento de la oferta

Las tramitaciones para legalizarlos pueden implicar hasta cambios en el PGOU. La cifra de nuevas altas se desploma en el 2019 en Castellón tras un año de récord

 

Vista aérea de Benicàssim, una de las localidades de la provincia que tiene más apartamentos turísticos. - MEDITERRÁNEO

A. TEZANOS
16/05/2019

Tras un 2017 y un 2018 en los que el boom de los apartamentos turísticos significó un auténtico huracán para el sector turístico provincial, hasta el punto de transformarlo completamente, en lo que va del 2019 el fenómeno se ha desinflado y la cifra de nuevas altas es casi cuatro veces inferior a la que se registró en el mismo periodo del año pasado. La nueva normativa de Turisme Comunitat Valenciana, que impone condiciones más difíciles de cumplir para los propietarios de inmuebles, y un más que posible agotamiento en la demanda de este tipo de alojamiento, son los factores que explican la clara tendencia decreciente.

Actualmente, en la provincia existen 13.175 apartamentos turísticos registrados legalmente. Desde el 1 de enero del 2019 hasta el 9 de mayo --última estadística recogida por Turisme--, se dieron de alta 388 alojamientos de este tipo, una cantidad notoriamente inferior a la que se registró el año pasado en esos mismos cinco meses: un total de 1.464.

Curiosamente, han sido las condiciones que marca la nueva ley de Turisme, que resulta el órgano que más ha impulsado el afloramiento de alojamientos turísticos ilegales, las que ahora actúan como freno para la expansión de esta tipología de apartamentos, que se contrata a través de plataformas como Airbnb, Homeaway, Housetrip o Windu.

MÁS REQUISITOS

Fuentes del departamento autonómico detallan que la nueva ley, que se empezó a aplicar en el verano del 2018, exige al propietario la presentación de una compatibilidad urbanística para dar de alta un piso turístico, un trámite que muchos ayuntamientos no están concediendo y que tiene un coste de tramitación de unos 1.000 euros.

Y es que la concesión de licencias requiere, incluso, modificaciones puntuales de los planes generales de ordenación urbana de los municipios, lo que dificulta aún más todo el proceso.

No obstante, en Turisme apuntan a que la bajada en la tramitación de altas también está causada porque el fenómeno de los pisos turísticos «puede haber tocado techo» en Castellón, después de un 2018 que se cerró con casi 3.000 altas nuevas.

REGULARIZACIÓN

«No se podía mantener ese crecimiento indefinidamente», sentencia Alexis de Pablo, presidente de la asociación hotelera Altur-Hosbec. Al mismo tiempo, De Pablo señala a este diario que la regularización de este fenómeno, que es lo que siempre habían «solicitado desde el sector, ha provocado una regularización del mercado». «Está habiendo también una selección natural, ya que no todos los inmuebles están preparados para ser pisos turísticos», puntualiza.

Y es que ni las asociaciones ni la patronal turística han podido ignorar una modalidad alojativa que, según las cifras proporcionadas por Turisme Comunitat Valenciana, en la actualidad ya está arañando una de cada tres pernoctaciones a la planta hotelera de la provincia.

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