+
Accede a tu cuenta

no

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Mediterráneo:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Reportaje a la contra

Bellotas en el Palancia contra la desertización

 

El grupo de promotores de Navajas de la iniciativa que lucha contra la desertización. - MARTÍN

El grupo de promotores de Navajas de la iniciativa que lucha contra la desertización. - MARTÍN

RAFAEL MARTÍN
11/02/2020

Un grupo de voluntarios pertenecientes al colectivo Caminando por Navajas dedica una parte de su tiempo libre al proyecto La gran bellotada ibérica con el objetivo de aportar su granito de arena en el compromiso con el futuro medioambiental, plantando bellotas en el término municipal de Navajas.

La iniciativa responde a un llamamiento realizado a nivel nacional que pretende plantar 25 millones de bellotas en distintos rincones de la Península ibérica hasta el mes de marzo con la finalidad de combatir la desertificación.

Con este objetivo, los organizadores han ido creado un tejido de células. Células que pueden estar tanto en ciudades como en barrios o en distintos municipios, en las que una persona o colectivo organizan acciones tanto para la recogida como para la siembra de bellotas. Todo ello para plantarlas de una forma coordinada a lo largo de la Península.

Juntos por la iniciativa

Otros pueblos de la comarca del Palancia, como Bejís, Teresa y Segorbe, también cuentan con estas células que se han unido.

Uno de los promotores, Luis Rosalén, indicó que Caminando por Navajas lleva unas semanas trabajando en el proyecto. «En el mes de octubre organizamos una caminata por la Serra d’Espadà (barranco de Agua Negra y barranco Malo) para recoger bellotas de las carrascas que fuimos encontrando por el camino, poniendo así en marcha la primera fase. Las bellotas deben estar sanas, duras y sin agujeros. Preferentemente, las de mayor tamaño, debiendo tener brillo y presentar un color marrón homogéneo. De diversos tipos y tamaños, del propio árbol o recién caídas al suelo, llenamos las bolsas con bellotas que hemos sembrado en febrero aprovechando las lluvias caídas en el pasado temporal y que hacían óptimo el terreno para su posterior siembra», detalla.

A lo largo de dos fines de semana han enterrado alrededor de 3.500 bellotas, teniendo en cuenta terrenos donde la vegetación es escasa para que crezcan mejor. «Se habla de un porcentaje de éxito de entre un 10 y un 25% de lo sembrado. No se tienen ni que regar ni que hacer ningún tipo de mantenimiento. Las que agarran, agarran fuerte» señala Luis Rosalén.

mediterraneo@epmediterraneo.com