Vila-real tiene en la basílica y el legado de Sant Pasqual, patrón de la localidad, uno de sus estandartes. Construida sobre la antigua ermita de Nuestra Señora del Rosario, la basílica está flanqueada por dos campanarios de 50 metros con la campana de volteo más grande del mundo y uno de los mejores carrillones del ámbito internacional. La Real Capilla y el sepulcro de santo, inaugurados el 17 de mayo de 1992, IV Centenario de la muerte del santo, son obra del prestigioso pintor y escultor local Vicente Llorens Poy.

En ellas destaca el sarcófago sobre el que descansa la imagen yacente en plata del patrón y la celda donde murió, integrada en un retablo de 15 metros de altura. En la entrada de la basílica se encuentra la imagen de San Pedro de Alcántara (s. XVIII), obra maestra de Ignacio de Vergara, mientras que en la sala del Pouet del Sant se ubica el museo del santuario.

Tradicional es que quien visite este templo adquiera algún cordonet de Sant Pasqual, elaborado artesanalmente por las monjas clarisas del convento y talismán de la ciudad. 

En los últimos años, desde la Fundación Pro Monasterio y Basílica de San Pascual que conforman la Diputación, el Ayuntamiento, la Fundación Caixa Rural, la asociación Amics del Pouet del Sant, el obispado y las madres clarisas, se han realizado inversiones para mejorar el recinto y su entorno. Así, entre las acciones realizadas o en proceso están las puertas de acceso, el coro del vestíbulo, el artesanado interior nártex o un centro de interpretación y recepción de visitantes.

Museu del Pouet de Vila-real

Arciprestal

Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2005, la iglesia Mayor San Jaime, o Arciprestal, está considerada como la mayor de su categoría dedicada al culto en España. Construida entre 1752 y 1779 tiene planta de estilo barroco y decoración neoclásica.

El campanario octogonal de su fachada principal, todo un símbolo de la ciudad, fue erigido en 1682. En su interior, pinturas con temas del martirio de San Jaime, obra de José Vergara de finales del s. XVIII, y frescos del mismo autor de la capilla de la Comunión o destacadas piezas escultóricas, como San Jaime del maestro Amorós o La Verónica y el Santo Sepulcro de José Ortells.

También es reseñable, en el legado religioso, el convento del Carmen de una sola nave y coro elevado. Destacan las pinturas de su cúpula, los retablos en las capillas laterales o su claustro manierista. Por otra parte, la capilla del Cristo del Hospital es el último vestigio del antiguo hospital cedido por el rey Jaime I a la ciudad, posteriormente convertido en monasterio de religiosas dominicas. De estilo barroco, destacan la decoración del ábside y la cúpula. El presbiterio guarda una copia del antiguo crucifijo hospitalario.

El altar de la iglesia Arciprestal de Vila-real iluminado a través de los ventanales.

Vestigios medievales en el centro y sobre el Millars

Del período fundacional, Vila-real mantiene el centro de la vieja planta hipodámica de la villa, constituyendo la plaza porticada de gran sabor medieval en la que se aprecian hasta cuatro tipos de arcadas diferentes. Esta ágora, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1974 y monumento histórico-artístico, es el centro neurálgico de la ciudad. En una de sus esquinas, recayente a la calle Mayor San Jaime, se conserva el edificio que fue el antiguo Hostal del Rey.

También BIC es otro vestigio de la época medieval, la Torre Motxa. Último resto de la muralla defensiva que rodeaba Vila-real, junto con la Casa de l’Oli, la construcción delimitaba la esquina sureste del recinto amurallado. Reconstruida en 1424, en su base puede verse todavía un pequeño enrejado que fue parte de las salidas del alcantarillado de la antigua ciudad en la Edad Media. 

La Torre Motxa se mejoró hace poco para paliar la degradacion.

El consistorio invirtió recientemente cerca de 48.000 euros para evitar el deterioro de este tesoro patrimonial. El proyecto incluyó, asimismo, la visualización sobre el pavimento existente de parte de la muralla y el Portal de la Botera, ya desaparecidos, en la zona de la avenida Pío XII.

Una labor de visualización realizada en otros tramos de muralla de la ciudad como el de la plaza Mossén Ballester (Portal de la Sang), en la plaza Colom (Portal dels Martins), la calle Comunió (Portal d’Onda) y también se procedió a sacar a la luz parte del lienzo de la muralla entre medianeras en la calle Cova Santa. Y los puentes que conectan la localidad con la vecina Almassora, el de Santa Quitèria, del s. XIII, y el Pont Nou de 1790, son otros de los elementos que conserva Vila-real con rango de Bien de Interés Cultural.