A pesar de que la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, dejó bien claro el martes en su comparecencia en el pleno del Senado que el Gobierno mantiene la amenaza del derribo sobre los hogares de Torre la Sal tras asegurar que «lo que está haciendo Costas es aplicar la norma» en el poblado marítimo, la diputada nacional del PSOE por Castellón, Susana Ros, contradijo este miércoles a la ministra y aseveró que el Ejecutivo «no tocará ninguna casa» del grupo de viviendas que hay a primera línea de playa en la Ribera de Cabanes.

La también portavoz adjunta del grupo socialista en el Congreso y miembro de la ejecutiva federal puso en valor que, desde un primer momento, su formación ha mostrado su apoyo a los vecinos del núcleo costero y recordó el compromiso dado por Costas de abrir la vía del diálogo para resolver los expedientes. «Mientras algunos se obstinan a trasladar miedo, mentiras y generar problemas, el objetivo del PSOE es ofrecer soluciones con diálogo y consenso», argumentó.

"Defensa de los intereses de los vecinos"

"Mientras algunos se obstinan a trasladar miedo, mentiras y generar problemas, el objetivo del PSOE es ofrecer soluciones con diálogo y consenso"

Susana Ros - Diputada nacional del PSOE por Castellón

Ros insistió en que, «desde el primer minuto, y como no podía ser de otra manera», su partido ha activado «todas las acciones políticas y administrativas al alcance» para hacer llegar las preocupaciones de los afectados. «Y así lo seguiremos haciendo en defensa de los intereses de las personas», afirmó, a la par que remarcó que harán todos los esfuerzos para regularizar la situación y hacerlo cuanto antes.

Una situación sobre la que la ministra se refirió de «vacío total», ya que, según puso de manifiesto, «ninguna de las 80 viviendas del poblado consta en el registro de concesiones de costa», por lo que están «a la espera» de que los afectados terminen de presentar sus alegaciones «para ver cómo siguen con el proceso adelante».

Respuesta de la ministra Teresa Ribera sobre el expediente de Torre la Sal David Donaire

"Traición ecológica"

Por su parte, el portavoz de Compromís en el Senado, Carles Mulet, que fue quien le preguntó a Ribera acerca de Torre la Sal, criticó a la ministra por enrocarse en un posicionamiento «hostil» contra la racionalidad, «defendiendo desposeer a un centenar de propietarios de su vivienda por decisiones arbitrarias de Costas en el diseño de la línea de deslinde, pese a las evidencias sobre todos los errores y abuso en su tramitación». «Su ministerio debería rebautizarse como de traición y no transición», dijo.

Mientras, desde el PP de Cabanes hicieron un llamamiento a los vecinos para impulsar «una acción conjunta» que permita frenar «la sentencia de muerte» que el Gobierno ha anunciado para el poblado. «Debemos plantar cara a un atropello que agrede letalmente nuestra historia y busca destruir nuestro patrimonio», clamaron.