Incluso en los días más fríos del invierno, las personas mayores de Villafanca tienen cada medio día su comida caliente en la mesa. De ello se encargan, desde hace más de 15 años, los voluntarios de Cruz Roja. Una iniciativa pionera al observar que algunas personas vivían solas o aisladas y por no salir a comprar no disponían de un plato equilibrado, acorde a una dieta saludable. Más de 25 personas se han beneficiado hasta la fecha de este servicio.

En este municipio de Els Ports, con poco más de 2.000 habitantes, hay gran número de mayores, que viven solos y precisan del apoyo de los demás. Cruz Roja consciente de la situación se planteó ofrecerles diariamente un plato de comida caliente y llevárselo a su casa. El proyecto, uno de los más populares en la población, cuenta actualmente con 24 voluntarios que en turnos rotatorios recogen a las 12’30 el menú en la residencia de mayores de la población y en un vehículo equipado lo reparte a domicilio.

Rafa es referente del proyecto y reconoce que están bien organizados para cubrir las necesidades los 365 días del año. "El reparto es rápido, para que todos coman entre las 12:30 y las 13:30, pero siempre que se puede, entablamos una charla amena con los usuarios y usuarias del proyecto, que sin duda agradecen”. Este servicio permite además contralar la salud de los mayores, si están inapetentes o sufren cualquier dolencia para avisar a los servicios médicos, como ha ocurrido en más de una ocasión.

La iniciativa obtuvo numerosos reconocimientos, en su momento, por su carácter social y hoy día es un servicio habitual tanto en pequeñas poblaciones como en las grandes ciudades. Ofrecer a las personas mayores una dieta equilibrada a base de verduras, carne, pescado, fruta y lácteos supone todo un reto que agradecen tanto los mayores que precisan este servicio, como sus familiares.