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ESTAFA EN LA VENTA DE UN BOU EMBOLAT

Rehuelga ya intentó vender el toro de Nules a otra comisión

Los aficionados que destaparon la estafa estuvieron en el acto de Algemesí hace un año

 

El toro de Rehuelga sustituía al previsto inicialmente de Adolfo Martín. - CRISTIAN LÓPEZ

M. MIRA
29/08/2017

El alcalde de Nules, David García, confirmó ayer que el Ayuntamiento tiene previsto presentar esta mañana ante los juzgados la denuncia por presunta estafa contra la ganadería Rehuelga, por venderles como cerril un toro que ya había sido lidiado.

La polémica, lejos de aclararse, suscita nuevas dudas tras saberse que la comisión de fiestas de un municipio valenciano ya recibió la oferta del mismo ganadero para comprar el toro número 19, guarismo 3, aunque no contaba con que estos habían asistido al festejo en el que se exhibió el ejemplar, el año pasado en Algemesí. Según explicó Pepe Martínez Bomba, responsable de la Comissió del Bou de Nules, «fueron ellos los que me llamaron el viernes por la noche para avisarnos de lo que pasaba». Según explicaron, «cuando acudieron a la ganadería de la Vall para encajonar al toro que habían adquirido, vieron en un corral al nuestro y lo reconocieron», por lo que no dudaron en alertar de ello.

VÍDEO

Según Martínez, «nos enviaron un vídeo donde se puede reconocer sin dudas». Ante la evidencia, se realizaron «todas las gestiones posibles», incluso buscar otro astado para poder hacer la última embolada de las fiestas. Tras tramitar de urgencia los permisos, «fuimos a la ganadería donde lo guardamos, lo despuntamos y anunciamos por megafonía que no era un toro cerril».

A la problemática por la presunta estafa se sumó la reacción «desproporcionada» de algunos aficionados al conocer la noticia. Como relata Martínez, «nos dejaron solos a cinco miembros de la comisión tirando de la cuerda durante la embolada», una actitud que quiso denunciar públicamente, no solo por el riesgo que supuso su pasividad «intencionada», sino también porque «cuando compramos al toro no había manera de saber que no era cerril. En la documentación presentada por la ganadería se certifica que lo era. Nos engañaron».

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