La lluvia se resiste a desaparecer en Castellón. Lo avisa la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) sigue teniendo activa la alerta amarilla por precipitaciones en la provincia durante la jornada del viernes. El jueves, pese a no haberse vivido situaciones como la de Vinaròs, población donde, pasadas las 23.00 horas, solicitaron la intervención de los bomberos del Consorcio de la Diputación para achicar agua en una tienda, también descargó en el norte de la provincia de forma significativa, tanto en la costa como en el interior.

De hecho, bomberos del parque del Baix Maestrat se movilizaron para rescatar a una persona atrapada en el interior de un vehículo por el agua en Càlig (Tráfico cortó la CV-137 por precaución ante la acumulación de agua) y para retirar un árbol caído en la CV-135, en Benicarló, donde también tuvieron o que intervenir para achicar agua en el hueco del ascensor de la residencia de discapacitados.

Las torres de la Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet) mostraron registros de hasta 50,8 litros por metro cuadrado en La Jana y de 45,2 en Morella durante la tarde del jueves. Como es típico en la capital de Els Ports cuando llueve con fuerza, las calles se convirtieron en auténticos ríos.

El agua baja con fuerza por estas escaleras de Morella Javier Ortí

No lejos de allí, en Vallibona, se recogieron 42, y en Cinctorres 31. En la Pobla de Benifassà, concretamente en Coratxà, se llegó a los 43,6, y en Rossell cayeron 46,2. Ya en la costa, en Benicarló se alcanzaron los 29,2 litros por metro cuadrado.

Aspecto que presentaba Benicarló durante la tarde María José Sánchez

Otros municipios que vivieron una jornada pasada por agua fueron Catí (40), Xert (42), Sant Mateu (43,1), Traiguera (38,4), Santa Magdalena de Pulpis (25,2), les Coves de Vinaromà (19,8) o Forcall (25,6).

Este viernes, la alerta amarilla está activa desde las 12.00 horas hasta las 23.59 en el interior norte y sur de la provincia. Se esperan, pues, precipitaciones que pueden llegar a los 20 litros por metro cuadrado en una hora e incluso granizo, aunque lo cierto es que durante estos últimos días, en los que había alerta amarilla y naranja, no se han registrado granizadas significativas. Muy lejos, por tanto, de las que hubo el pasado 31 de julio, que causaron numerosos daños tanto en los cultivos como en vehículos.

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Margen de error

No obstante, hay que recordar que la meteorología es una ciencia predictiva que no suele equivocarse pero que no es exacta al 100 % y menos en estas fechas, cuando la variabilidad atmosférica es mucho mayor que en invierno. Así, es posible que caigan chaparrones o tormentas intensas en un punto y que, sin embargo, no llueva a 10 o 20 kilómetros de distancia, lo que exige extremar las precauciones porque la tormenta puede sorprendernos en cualquier momento o lugar y, como advierte la Aemet, dejar lluvias localmente intensas e ir incluso acompañada de granizo.