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NUEVO FRENTE ENERGÉTICO PARA LA INDUSTRIA

El azulejo exige que el Gobierno le baje impuestos ante la crisis del gasoducto

Las patronales del sector insisten en el peligro de que haya paros de producción

El sector azulejero se ve afectado por la interrupción, desde el lunes, del principal gasoducto entre Argelia y España.

La escalada de los precios del gas y las materias primas mantienen en vilo al sector azulejero de Castellón. Una coyuntura a la que se une, a partir de este lunes, el corte de suministro del principal gasoducto hacia España, el Magreb-Europa. Tanto la patronal de fabricantes de baldosas, Ascer, como de esmaltes, fritas y colores cerámicos, Anffecc, temen que esto suponga un incremento de los costes y peligro de desabastecimiento, al tener que incrementar la llegada de barcos metaneros con destino a España. Algo que ocurre en vísperas de la época invernal, cuando al consumo de gas por parte de la industria se une el repunte de la demanda doméstica.

Para reducir el efecto económico adverso sobre una industria que consume el 50% del gas natural de la Comunitat, Ascer reclama que el Gobierno habilite medidas, centradas en la fiscalidad sobre el consumo energético. Su secretario general Alberto Echavarría, lamentó «una falta de sensibilidad» por parte del Ejecutivo, ya que el viaje de la ministra responsable de la política energética, Teresa Ribera se hizo «a tres días del cierre del gasoducto», cuando ya es inevitable quedarse con solo una conexión desde Argelia.

Además, propuso «suavizar el impacto con la bajada del IVA, la reducción o supresión temporal de los peajes en la factura del gas o la eliminación del impuesto de hidrocarburos». Otra propuesta de la organización es la potenciación de los gases renovables para reducir la actual exposición a los mercados internacionales. «El Gobierno solo destina 100 millones de euros en su nueva hoja de ruta del biogás, con una tímida capacidad de generación», recalcó Ascer.

Esmalteras

Por parte de Anffecc, su secretario general, Manuel Breva, afirmó que el coste de llevar gas en barco «es superior al de un gasoducto», y mencionó que en estos momentos «las reservas de gas están al 70%, cuando lo habitual en estas fechas sería del 90%». Tanto Breva como su homólogo de Ascer temieron por la garantía del suministro, que pueda llevar a interrumpir la producción justo en un momento en el que las empresas sufren la subida de costes.

Maquinaria

Otro de los actores del clúster cerámico, el de la maquinaria y los bienes de equipo, centra su preocupación en la pérdida de puestos de trabajo. «Estamos muy asustados y nos encontramos frente a un escenario inédito de superinflación que no se vivía en la economía desde la gran crisis del petróleo del año 1972», relató el presidente de la asociación Asebec, Juan Vicente Bono.

Tal y como señaló recientemente a Mediterráneo, uno de los grandes problemas para estas compañías es el incremento de los precios del acero y de componentes electrónicos, que se une a los problemas de suministro y el retraso en las entregas. «Es un escenario desalentador a medio plazo para nuestros asociados y para nuestros clientes potenciales como son las esmalteras y las azulejeras», concluyó Bono.

Análisis a la «tormenta perfecta» que vive el comercio internacional

Un ciclo de seminarios organizado por la empresa Zschimmer & Schwarz España y la UJI analizó ayer la situación de incertidumbre por la que pasa el comercio internacional y el sector de la logística, que la industria cerámica de Castellón sufre desde hace unos meses. El consejero delegado de Raminatrans Castellón, Vicente Ramos, explicó que la pandemia «es el primer desencadenante de la coyuntura que hoy estamos viviendo», que ha desencadenado en una «tormenta perfecta». Detalló que el confinamiento provocó un parón económico, y ante la imposibilidad de llenar sus buques, las navieras cancelaron escalas. La posterior reactivación llevó a un incremento masivo de la demanda, que la cadena logística no puede gestionar, con una notable subida de los fletes. La principal consecuencia «son los retrasos en la entrega de mercancías», afirmó. La digitalización, la automatización de procesos y la integración con los clientes se vislumbran como soluciones ante este panorama.


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